Pouring milk in the glass on the background of nature.

Entre el mes de agosto y septiembre se estimaba se produjera un aumento adicional al precio de la leche fresca, debido al alza en el costo del concentrado de alimento para ganado. Sin embargo, dicho aumento fue detenido gracias a un incentivo otorgado a los ganaderos por el Departamento de Agricultura (DA).

De haberse materializado el aumento, el precio se hubiese elevado en 7.5 centavos adicionales por litro, llevando el precio del cuartillo de leche a $1.71 hasta $2.00.

Ramón González, secretario del DA, en entrevista con EL VOCERO, explicó que en lugar de aumentar el precio de la leche optaron por otorgar un incentivo de cuatro centavos por cuartillo de leche producida, pagaderos cada dos quincenas. Durante las primeras dos quincenas la agencia ya ha desembolsado unos $680,000.

“Tenemos que tener mucho cuidado con los aumentos de precio. Esto pudiese abrir la puerta para traer leche de afuera, lo que representaría la muerte de la industria. Al contrario, queremos que aumente la producción local y la podamos utilizar en la elaboración de nuevos productos”, afirmó González.

El funcionario reconoció el aumento que se ha estado registrando en los granos y en los fletes, lo que impacta directamente los costos de los ganaderos. Por ello, entre las próximas dos a tres semanas iniciarán un estudio exhaustivo de todos los componentes del sector, con miras a iniciar el proceso de vistas públicas sobre un posible aumento en 2022.

“En este estudio se mira a todos los componentes y actualizamos todos los números y reclamos presentados, con ello se persigue hacer justicia al sector, al igual que a los consumidores”, acotó el titular de Agricultura.

Por su parte, Manuel Enrique Martínez, presidente del sector de leche de la Asociación de Agricultores, se mostró complacido con el incentivo, el cual, aclaró, es extensivo hasta diciembre.

“El precio de la leche se mantiene inalterado. Con ese incentivo hemos podido cubrir parte de los gastos de la alimentación del ganado”, afirmó en momentos en que reconoce ser un momento idóneo, ya que se acerca la fecha de mayor producción, que es cuando hay temperaturas más bajas. A su vez aceptó que este incentivo fue el factor que detuvo la aprobación de un nuevo aumento. “Históricamente cada vez que incrementa el precio de la leche fresca caen en 10% las ventas”, acotó.

Desde enero, el maíz —grano principal en la confección del concentrado— ha incrementado hasta prácticamente doblar el precio, debido a la demanda por parte de China. En enero de 2021 el costo del maíz estaba en $10 por cada 100 libras y en mayo estaba a $18.50 por cada 100 libras, manteniendo su tendencia alcista, según datos suministrados por la Asociación de Agricultores. Igual tendencia está presentando el mercado de soya, otro componente principal en la alimentación del ganado. Según expuso Martínez, por cada dólar de aumento en el costo del alimento, el precio de producir la leche fresca aumenta 1.5 centavos.

Con el pasado aumento —que comenzó el 27 de mayo—, el precio de venta del cuartillo de leche figura entre $1.64 hasta $1.73. Dicho aumento es el primero que se impone con un nivel mínimo y máximo, para que los comerciantes tengan flexibilidad al establecer el precio de venta. Hasta entonces, siempre se había establecido un precio fijo.

En Puerto Rico, hoy se están produciendo unos ocho millones de cuartillos de leche fresca cada 14 días.

reportera