Vacunación

La imposición de vacunación compulsoria para todos los patronos privados con 50 empleados o más, el alza salarial y la discusión de enmiendas a la reforma laboral, son algunos de los temas que abogados del área laboral aseguran mantienen en jaque a muchos negocios en la Isla.

Aunque Puerto Rico ostenta el porcentaje más alto de personas vacunadas, todavía existe un grupo de empleados que por diversas razones han decidido no hacerlo. En vista de ello, el licenciado Juan Santos, entiende que para los patronos es un problema lidiar con esta situación, máxime cuando la Isla enfrenta un serio problema de escasez de personal.

“El empleado tiene hasta el 30 de noviembre para evidenciar que comenzó por lo menos con una dosis y para el 30 de diciembre debe tener la segunda dosis. El problema es que si el empleado opta por no vacunarse tiene que entregar cada siete días prueba de covid-19 negativa, prueba que hoy no están cubriendo los planes médicos a menos que sea por unas circunstancias particulares. De no tener una o la otra, no pueden entrar a trabajar”, afirmó Santos tras reconocer que se trata de una traba adicional para los patronos.

Explicó que esta nueva orden crea un andamiaje operacional mediante el cual los patronos pueden auditar las evidencias de vacunación de los empleados y las evidencias de las pruebas semanales negativas de covid-19 de aquellos no vacunados, como parte del cumplimiento con la orden ejecutiva.

“Esto conlleva un costo administrativo al patrono”, señaló.

Expuso, además, que el problema no se limita a la nueva imposición, sino que ya en enero entra un alza salarial, que aclaró, dependiendo del sector el impacto suele ser más fuerte, como serían los restaurantes y la industria del turismo. A ello sumó la reevaluación propuesta de la reforma laboral, la cual, aunque reconoció que no fue atendida por el momento en la Legislatura, tampoco la descartaron. “Este cambia cambia genera un ambiente laboral bien inestable”, acotó el licenciado.

Para Santos es preocupante el ambiente laboral actual, particularmente por el problema recurrente de reclutamiento y retención de empleados que atraviesa la Isla.

“Este problema tiene que ver con el cambio social. Ahora los empleados buscan un lugar de trabajo que les satisfaga, que les ofrezca flexibilidad, y que muchas de las enmiendas a la reforma laboral justamente persiguen eliminar. Se trata de una revolución, donde hay que ver el tipo de trabajo que ofrezco para atraer a esa nueva generación”, detalló.

Por su parte, el pasado secretario del Departamento del Trabajo, Carlos Saavedra, agregó que se trata de una nueva realidad laboral. “Hoy por cada 75 desempleados hay 100 plazas de empleo disponibles, estadística muy diferente a cinco años atrás”, dijo.

Apuestan a la flexibilidad

Ambos abogados coincidieron en que va a continuar el proceso de reinvención, donde la flexibilidad seguirá ganando adeptos. Explicaron que los empleados se acostumbraron a trabajar a distancia, por lo que los patronos tendrán que seguir invirtiendo en tecnología para que los empleados puedan seguir trabajando de manera remota.

“Van a tener que optar por flexibilizar, en lo que trabajan con los horarios y los tipos de trabajo. Tienen que circunscribirse a empleados multitasking, porque las generaciones de ahora se aburren con la monotonía”, expuso Santos.

Con ello coincidió Saavedra. “Eliminar el flexitime no hace sentido, ya que no conlleva el pago de horas extras al patrono y el empleado lo está pidiendo. No es tiempo de imponer reglas rígidas”, apuntó quien al igual que Santos entiende que el desfase generado entre empleos y puestos de trabajo podría prolongarse por unos seis meses.  

reportera