Paradores

Debido a las medidas cautelares que el gobierno puso en marcha el pasado 15 de marzo en su misión de minimizar el contagio de coronavirus (Covid-19), la industria de paradores vive una nueva realidad, que se suma a otras por las que ya habían pasado desde inicios de 2020, como los terremotos en el suroeste de la isla.

“Devastador para la industria de turismo y de los Paradores de Puerto Rico, ha sido la medida de aislamiento social y toque de queda impuestas por el Gobierno de Puerto Rico”, dijo a EL VOCERO, Tomás Ramírez, vicepresidente de la Asociación de Dueños de Paradores de Puerto Rico.

“Han habido muchas cancelaciones”, manifestó Ramírez. “Al principio de los terremotos y el coronavirus en China mucha gente movió la fecha de llegada para la Semana Santa y el verano, pero ya han comenzado a cancelar ante la incertidumbre”, añadió el representante de la organización que agrupa una decena de hospederías en el centro, sur y oeste de la Isla.

Explicó que al momento todas las hospederías están funcionales y presentan una ocupación entre cero y cinco por ciento. Y solo tres paradores está ocupados al 100%: estos son 1929 de Guánica, Palmas de Lucía en Yabucoa y Villas Sotomayor de Aguada.

Guánica 1929

“Las habitaciones que están ocupadas son personas que ya estaban hospedadas, pero son bien pocas. Guánica 1929, por ejemplo, tiene damnificados de terremotos; Palmas de Lucía tiene empleados de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) y algunas compañías de reparaciones por los terremotos del sur; y Villas Sotomayor cuenta con huéspedes de la Administración de Pequeños Negocios (SBA, por sus siglas en inglés)”, detalló.

Ramírez dijo que la razón para la baja ocupación es “porque si vinieran más personas a los paradores deberán permanecer en las habitaciones, según indica la orden ejecutiva. Eso se les explica”.

Otras medidas que han debido tomar para manejar la situación del coronavirus es mantener una plantilla de empleados reducida que incluya el personal de mantenimiento, ‘house keepers’ y de reservaciones (aunque cuentan con sistema para operar remoto).

“Debemos mantener la facilidad en óptimas condiciones para estar listos cuando podamos recibir turistas. No obstante, hemos implantado una serie de medidas de limpieza adicional y sanidad para protección de los empleados. También se ha adiestrado al equipo sobre el virus la condición y lo que está sucediendo alrededor del mundo para tomar las medidas. Igualmente hemos tratado de minimizar los efectos de la crisis en los empleados”. 

Para esto, el ejecutivo explicó que han trabajado un plan detallado de cerca con agencias de gobierno para beneficiar empresas Pymes y trabajadores.

A estos efectos, mencionó que han dado seguimiento a las propuestas de 14 medidas sometidas tras los terremotos del sur donde han incluido tanto programa para los comerciantes como los empleados directos, los que trabajan por cuenta propia (que se incluyó en el plan de la gobernadora) y también empleados que tienen menos de los seis meses para cualificar para desempleo. 

“El efecto de nuestras hospederías es multiplicador en las comunidades porque hay muchos restaurantes, operadores y guías turísticos que dependen de los turistas que llegan a nuestras instalaciones que también se han visto impactas. Sin contar que algunos de nosotros veníamos de recuperarnos de los terremotos y muchas reservaciones de habitaciones desaparecieron. Por eso, hemos estado trabajando de cerca con la Compañía de Turismo, Departamento de Desarrollo Económico, Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico (Aafaf) y el Departamento del Trabajo; para proteger a los empleados y apoyarlos los más posible”.

Compartió que algunas de esas propuestas la gobernadora las anunció dentro del plan estratégico e igualmente han sometido medidas adicionales para consideraciones.

“Pedimos primero moratorias para los préstamos porque sabemos que para las empresas Pymes relacionadas al turismo va a requerir de seis a ocho meses, tal vez más, en lo que se recuperan. Nuestros mercados emisores principales son 96% turistas norteamericanos. Y aunque nos mantenemos optimistas sabemos que ciudades grandes como Boston, Orlando, Miami y el estado de Nueva York, tendrán un gran reto con esto del Covid-19; y anticipamos que el presupuesto discrecional que tendrá nuestra gente aquí va a ser reducido. Adicional, a la gente va a tomarle tiempo ganar confianza para comenzar a vacacionar de nuevo”.  

Sin embargo, el también propietario del parador Combate Beach Resort en Cabo Rojo, entiende que la situación de emergencia en Puerto Rico ha sido manejada apropiadamente, lo que más adelante será conveniente para mercadear el destino como uno seguro. 

“Ahora no es el momento para promocionarse, pero la Organización para el Mercadeo del Destino de Puerto Rico (DMO, por sus siglas en inglés) y la Compañía de Turismo están desarrollando estrategias para dar a conocer a Puerto Rico más adelante. No creemos que vaya a haber un deseo grande de viajar a Asia o Europa y entendemos que Puerto Rico puede convertirse en la alternativa segura una vez se estabilice la situación de esta terrible pandemia”, concluyó.