José Villamil

El economista José Joaquín Villamil dijo que el presente es el momento económico más complejo para un gobierno en las últimas décadas. >Archivo/EL VOCERO

Tres meses no es tiempo suficiente para estimar los resultados en la gestión económica del nuevo gobierno, según el economista José Joaquín Villamil, pero las diligencias para agilizar el desembolso de fondos federales para la reconstrucción de Puerto Rico, es un punto que sí le concede al gobernador Pedro Pierluisi.

Igual, la Junta de Control Fiscal entiende que el mandatario ha cumplido con las fechas para someter el presupuesto inicial del próximo año fiscal, y en el sector comercial entienden que el gobernador ha estado dispuesto a escuchar y atender los reclamos en medio de las complicaciones que ha traído la pandemia de covid-19 a la economía.

Villamil, presidente de la firma Estudios Técnicos, expresó que es prematuro pasar revista sobre las iniciativas económicas del gobernador —que considera se enfrenta al entorno más complicado en las pasadas décadas— porque el dinero asignado a la reconstrucción de la Isla y que podría repercutir sobre la producción y el desarrollo económico, aun no ha sido desembolsado.

“Asumió la gobernación en las peores condiciones de los últimos seis gobiernos. No solo es que esté gobernando en el entorno más complicado, es que no tiene muchas opciones para nivelar la balanza como quizás tuvieron los demás. En términos de iniciativas económicas no es mucho el margen”, explicó.

No obstante, Villamil ve con buenos ojos los trámites de la administración Pierluisi para la liberación de los fondos federales retenidos del Programa de Desarrollo Comunitario para la Recuperación de Desastres (Cdbg-dr). A pesar de que $20,500 millones aproximados en fondos Cdbg-dr fueron asignados a la Isla, el Departamento de Vivienda federal (HUD, en inglés) —custodio del dinero— solo ha desembolsado $1,500 millones a la Isla.

Antonio Fernós

Para el economista Antonio Fernós, falta un buen trecho para poder agilizar la gestión gubernamental en materia económica. >Archivo/EL VOCERO

No obstante, para el economista Antonio Fernós la administración de gobierno ha sido tímida en iniciativas económicas y fiscales, si se considera que el Producto Interno Bruto (PIB) de Puerto Rico podría enfrentar una reducción de hasta 3.4% y que la recuperación de la Isla se estima será más lenta que la de Estados Unidos.

“Los retos de esta administración son enormes. Hay que comenzar con la remoción de obstáculos hacia la recuperación. Les falta mucho terreno por cubrir. Se necesita una administración mucho más proactiva, diligente y eficaz para convertir muchos procesos en ágiles y que logren ejecución más temprana aún con los retos de la pandemia”, detalló Fernós.

Satisface a la Junta Fiscal

En cuanto a la junta fiscal, desde antes de asumir el cargo el gobernador informó que participaría en las reuniones del ente regulador y que no descansaría solo en sus representantes en materia fiscal como entiende hicieron sus predecesores en La Fortaleza.

“Desde que asumió el cargo, el gobernador Pierluisi y su equipo han sido muy diligentes en presentar el plan fiscal y el presupuesto para el año fiscal 2022 de manera oportuna, un requisito clave de la ley federal Promesa”, comunicó la junta fiscal.

A principios de marzo, el ente fiscal sometió ante la jueza federal Laura Taylor Swain un tercer plan de ajuste (POA, en inglés) para la deuda de $35,000 millones con los acreedores de deuda garantizada que reduciría el monto a $7,400 millones.

Pierluisi apoyó los términos económicos del acuerdo, pero enfatizó su rechazo al recorte de 8.5% a las pensiones de los retirados del gobierno que reciben más de $1,500 al mes que dispone el pacto, por entender que no es necesario.

“Cuando se discuten desafíos de tal magnitud como los que enfrenta Puerto Rico es probable que surjan desacuerdos. Las interacciones de la junta con Pierluisi no han sido diferentes en este sentido, pero incluso, en medio de las discrepancias, la postura del gobernador siempre ha estado firmemente arraigada en el futuro y el bienestar del pueblo puertorriqueño”, agregó el ente fiscal.

Complacido el comercio al detal

La industria de ventas al detal cerró el 2020 con pérdidas ascendentes a $2,000 millones aproximados y 15,000 empleos menos, como resultado de las restricciones impuestas por el gobierno debido a la emergencia salubrista de la pandemia. Uno de los pedidos del sector era que se alcanzara un balance entre salud y economía, lo que de acuerdo con Iván Báez, presidente de la Asociación de Comercio al Detal (Acdet) y Jesús Vázquez, presidente del Centro Unidos de Detallistas (CUD), se ha logrado.

“La administración ha sido muy consciente y en pro de la economía, pero tomando las debidas cautelas. Si seguíamos en el estado de ‘lockdowns’ continuos la economía iba a colapsar severamente. La apertura a 50% de aforo y la extensión de horarios ha permitido una recuperación paulatina de las ventas al detal. Los primeros tres meses cerrarán con buenos números”, adelantó Báez.

El presidente de la Acdet considera que la apertura de Pierluisi para atender los asuntos que afectan al sector ha sido positiva. “El gobernador se ha comprometido a buscar alternativas para eliminar el impuesto al inventario, a colaborar con el sector para la compra y exportación de productos manufacturados en Puerto Rico y atender el incremento en las tarifas de transporte”, informó.

Mientras que Vázquez sostuvo que las órdenes ejecutivas de Pierluisi han resultado positivas para los pequeños comercios, a quienes no les resultaba rentable operar a 30% de capacidad. También recalcó la aceleración de las ayudas destinadas a socorrer a los empresarios afectados por los huracanes, como es el caso del programa de Financiamiento de Pequeñas Empresas (SBF, por sus siglas en inglés) del Cdbg-dr.

“Las ayudas que están bajo los fondos Cdbg que ya llegaron a la Isla se trabajaron muy mal desde el principio. Ahora es que se están trabajando bien. Había un tapón de casos que se están acelerando y eso es muy positivo”, puntualizó.

Tags