reforma laboral

Mientras conocedores del área de las finanzas aseguran que enmendar la reforma laboral afectará la estabilidad de las empresas porque aumentará los costos operacionales, los defensores de los cambios a la ley aseguran que los mismos son necesarios como estrategia para incentivar al trabajador y detener la emigración de la fuerza laboral.

El tema se discute luego de que la Cámara de Representantes aprobó el Proyecto 3 que propone cambios a la Ley 4-2017, conocida como la Ley de Transformación y Flexibilidad Laboral, aprobada bajo la administración de Ricardo Rosselló. El proyecto de la Cámara pasará a evaluación del Senado.

La medida propone atemperar varios artículos para restituir los derechos laborales aplicables a la empresa privada; la presunción e indemnización por despido injustificado, y la fórmula para computar la acumulación de licencias por vacaciones y enfermedad. Los cambios se harían conforme a las disposiciones que regían antes de la reforma laboral de 2017.

El exsecretario del Departamento del Trabajo, Ruy Zayas —quien está de acuerdo con los cambios que favorecen a los empleados— expresó que en “ningún país del mundo se ha tratado de mejorar la economía quitándole derechos a los trabajadores. Lo que se hizo en el 2017 con la reforma laboral no ha funcionado. Hay menos empleos y la tasa laboral sigue igual”.

El análisis de Zayas, quien es abogado laboral, sostiene que para mucha gente el empleo en Puerto Rico dejó de ser atractivo, por lo que prefieren irse a Estados Unidos —donde la compensación es superior—, y tienen beneficios por desempleo más amplios y también de ayudas sociales.

“Muchos quieren que estas personas ganen menos y que también se arriesguen al contagio. El problema es que se piensa que la economía se arregla quitándole al menos que tiene. No se le puede quitar lo mismo al que tiene poco y al que tiene más”, apuntó.

¿Qué se busca enmendar?

El Proyecto de la Cámara restituye los 15 días de vacaciones al año para los empleados a tiempo completo y también permite a los empleados a tiempo parcial a acumular días. Además, reduce el periodo probatorio a tres meses, en lugar de entre los nueve a 12 meses que impone la reforma laboral vigente. La medida también rebaja de 1,350 a 700 las horas mínimas trabajadas en un año para cualificar al bono de Navidad.

“El bono beneficia a los comercios, eliminarlo afectaría el empleo de muchas personas. Trae actividad económica. Rebajar las horas para el bono es positivo”, aseguró Zayas.

Efecto negativo en los negocios

Sin embargo, el abogado financiero, Rafael Ferreira Cintrón, resaltó que el proyecto de reforma laboral enmendado atenta contra la competitividad de las empresas. “Uno de los factores principales que las empresas evalúan para determinar en qué jurisdicción instalarán sus operaciones consiste en el costo de hacer negocios. Ampliar los derechos laborales en estos momentos lacera la competitividad de Puerto Rico”, puntualizó.

Según Ferreira Cintrón, el informe sobre competitividad realizado por Bank of America (BoA) Global Research, concluyó que Puerto Rico atraviesa por una seria crisis de competitividad, por lo que se reafirma en que no se deben elevar los costos administrativos y de producción.

“Necesitamos nuevo capital e inversión. El informe Ease of Doing Business, del Banco Mundial, coloca a Puerto Rico en el puesto l65 de 190 países. Los que apostamos al crecimiento económico queremos que ese puesto sea más alto y el proyecto de la Cámara no va dirigido a esa dirección”, indicó.

Expuso, además, que el continuo cambio en las reglas del juego para los patronos va en claro detrimento de la estabilidad que es necesaria para el crecimiento económico firme y sostenido.

Proyecto incompleto

Según Zayas, aunque es buena la intención del Proyecto 3, es necesario algunos cambios para beneficio de los empleados. “En el proceso se han cometido errores serios. No se puede legislar a la prisa. Por ejemplo, incluyeron en el proyecto a los empleados que llevan entre uno y 15 años, pero dejaron a los que llevan menos de un año en su trabajo. También se estableció el derecho de las madres lactantes que trabajen cuatro horas o más, pero no se le reconoce ese derecho a las que trabajen menos horas”, explicó sobre algunos de las omisiones del proyecto.

Otro factor a considerar, según el exsecretario, es volver a los tres meses de probatoria, pero incluyendo el derecho de los patronos a extender este periodo a seis meses. “Hay patronos que a los tres meses tienen dudas, no están seguros de darle la permanencia a un empleado. Brindarles una extensión, puede salvar un empleo, porque si no está seguro puede despedirlo”, añadió.

Expuso que el proyecto dejó fuera los detalles para cuando un empleado trabaja más de ocho horas. “Ahora se permite trabajar hasta 10 horas diarias sin días libres. Se dice que es un acuerdo entre empleado y patrono, pero es una imposición disfrazada de acuerdo. Hay muchos estudios que afirman que trabajar más de ocho horas afecta la productividad y causa accidentes”, afirmó.

 La portavoz del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), Mariana Nogales, declaró en expresiones escritas que las enmiendas no cumplen con las expectativas.

“El proyecto se queda corto porque la situación actual de los trabajadores y trabajadoras en Puerto Rico amerita, no solo volver a lo que teníamos antes del 2017, sino mejorarlo para acercarnos más a los empleos dignos que nos hacen falta”, acotó.