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Para el recién designado titular de la Oficina del Comisionado de Seguros (OCS), Mariano Mier Romeu, la baja penetración de las aseguradoras en el segmento de residencias en Puerto Rico es un asunto que le preocupa ante la vulnerabilidad de la Isla a los fenómenos naturales.

Mier atribuyó la situación a la amplia cantidad de viviendas construidas informalmente, sin titularidad, que han sido heredadas sin el debido proceso de sucesión, y a que el 45% de la población vive bajo niveles de pobreza y no cuenta con el capital necesario para costear una protección contra emergencias.

Según indicó, la situación es uno de los retos más complicados que enfrenta la agencia, pues resolverlo requiere de esfuerzo interagencial en colaboración con la Asamblea Legislativa. “Hay un nivel bien alto de propiedades sin títulos y de construcciones informales que no se pueden asegurar. Esto es un asunto grande que hay que atender y que va más allá de la OCS. Se tiene que atender en conjunto con legislación”, indicó Mier a EL VOCERO.

Actualmente, según datos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) en Puerto Rico existen sobre 200,000 viviendas que no cumplen con los parámetros de construcción y que, por tanto, no pueden ser aseguradas. De acuerdo con la información más reciente de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF), existen poco menos de 375,996 hipotecas en la Isla —equivalente a un 37.5%— del millón aproximado de residencias formales, que de manera obligatoria cuentan con un seguro por estar financiadas por una institución bancaria.

“En términos generales, Puerto Rico tiene un poder económico limitado y las primas de los seguros reflejan los riesgos, que son altos en la Isla por los terremotos y huracanes. Esto puede hacer que los seguros sean caros, especialmente en áreas propensas y eso puede dificultarle a las personas comprarlos. Es una situación que se tiene que atacar por varios ángulos”, aseguró.

Atrasado el microseguro

A pesar de que hace dos años el gobierno enmendó el Código de Seguros para autorizar los microseguros en la Isla —que otorgarían beneficios definidos a ciudadanos de escasos recursos que no pueden costear un seguro contra eventos o cuyas residencias por ser informales no cualifican para los productos tradicionales— Mier informó que han sido pocas las solicitudes para la venta del producto. De acuerdo con un reportaje de EL VOCERO, la entrada en vigor de los microseguros debió haberse completado en el verano de 2020, pero Mier informó que las aseguradoras interesadas aún no tienen la autorización para vender el producto. Se estimaba que el precio comenzara en los $350 anuales y que unas 700,000 personas podrían adquirirlas.

“Ha habido algunos productos sometidos, pero han sido muy pocos. Esto todavía está en ciernes y tiene que crecer. Es un producto que se puede desarrollar y que puede dar buenos beneficios a las poblaciones vulnerables. Tiene cuantías más pequeñas, pagos más predecibles. Tiene el potencial de ser un producto importante”, acotó Mier.

Aunque el microseguro fue diseñado para individuos con capacidad económica limitada, las personas que cuentan con una póliza para eventos catastróficos podrían adquirirlo como complemento. Este se basa en un modelo paramétrico que no requiere la intervención de un ajustador, que el asegurado tenga que demostrar la titularidad de la propiedad o que tuvo una pérdida para recibir la indemnización.

Necesita personal

Por otro lado, Mier comentó que otra de sus prioridades al mando de la OCS es optimizar el funcionamiento de la oficina mediante la contratación de empleados. Según discutió con EL VOCERO, la OCS mantiene 68 personas en nómina, cuando el organigrama vislumbra 152 empleados para su óptimo desempeño.

“Llenar las plazas vacantes en las áreas críticas de la oficina es una de las necesidades más urgentes de la oficina. Necesitamos empleados actuariales, de análisis financieros, oficiales examinadores y personal de servicio a la ciudadanía”, comentó el comisionado de Seguros.

Señaló que el trastoque más fuerte que presentan es en el área actuarial. “La falta de empleados en esta área afecta más a la industria porque es ahí donde deben someter sus productos, los cambios a las pólizas y pólizas nuevas, y dependen de que se aprueben o denieguen con premura”, agregó.

Espacio para más competidores

Mier indicó que Puerto Rico sigue siendo un mercado atractivo para las aseguradoras extranjeras, especialmente en el segmento de seguros de salud. “No solo es la demanda que hay en ese campo en específico, sino que esa industria —en ‘advantage’, por ejemplo— está más avanzada que la de Estados Unidos”, señaló.

En cuanto al segmento de propiedad y contingencia, el funcionario mencionó que ante la insolvencia de dos aseguradoras, hay espacio para la entrada de nuevos competidores. Sin embargo, reconoció que la entrada de nuevas aseguradoras a este segmento es más complicada porque se ve afectado de primera mano por la crisis económica.

“La capitalización de las aseguradoras en la Isla ha mejorado mucho después del paso del huracán María. El área de salud está bien sólida a pesar de estar sujeta a los fondos federales que se otorgan a la Isla y a las fluctuaciones en estos. Propiedad y contingencia también están sólidas y han aumentado su capitalización”, agregó.

Por otra parte, el comisionado aseguró que las aseguradoras han logrado pagar el 98.8% de las reclamaciones relacionadas al embate de María, lo que representa $6,800 millones aproximadamente.

Mientras, también se han cerrado el 94.7% de las 22,190 reclamaciones relacionadas a los terremotos del año pasado.