Construcción

Los sectores que componen la industria de la construcción y los bienes raíces no se concentran en el impacto que el coronavirus ocasionará, sino en la búsqueda de alternativas de desarrollo económico para que una vez la emergencia concluya, se levante el País lo antes posible. “El mensaje del presidente Donald Trump es que va a hacer lo que tengan que hacer para apoyar a las pequeñas empresas y sus empleados con ayudas económicas. Aquí hay que olvidarse de tratar de obligar al patrono a cubrir los gastos. En el caso de nosotros, les estamos pagando a nuestros empleados, pero no todas las compañías pueden. La gobernadora debe buscar la manera de mitigar el impacto”, opinó Rafael Rojo, presidente y CEO de VRM Companies.

El ejecutivo de la empresa de desarrollos residenciales, comerciales y recreacionales en Puerto Rico, República Dominicana y Florida en Estados Unidos, considera que hay que adelantarse, evaluando opciones que mantengan la economía y agilicen nuevos proyectos.

“En New York y Miami están excluidos del toque de queda los proyectos de construcción al aire libre porque representan un bajo riesgo. También hay otro tipo de empleo que se pueden trabajar de manera individual. Hay que añadir exclusiones para que la rueda económica comience a moverse. También es importante que cuando volvamos a abrir haya un “fast tracking” de los permisos para que cualquier persona que luego de esto esté dispuesta a crear un negocio, tenga una inyección económica rápida. Dar el permiso y luego fiscalizar. Es una realidad que hay que discutir”, declaró el CEO.

Con este enfoque estuvo de acuerdo Alfredo Martínez-Álvarez, Jr., presidente de la Asociación de Constructores de Puerto Rico (ACPR), quien aplaudió las medidas tomadas por la gobernadora, Wanda Vázquez, que incluyen cheques de $500 a quienes laboran por servicios profesionales y otras ayudas económicas similares a los pequeños y medianos negocios.

“Las medidas son buenísimas y se lograron con el apoyo de la Junta Federal de Supervisión Fiscal. Hemos tenido comunicación con Fortaleza y hay que esperar a los paquetes de ayudas federales que se están discutiendo. Estamos mirando y evaluando lo que están haciendo otras jurisdicciones de Estados Unidos y las guías del National Association of Home Builders (NAHB). Evaluamos los costos de operación y analizamos la métrica, pero esto está cambiando día a día. El impacto será grande, pero hay que buscar alternativas”, recalcó el presidente de ACPR. Por su parte, Agustín Rojo, vicepresidente de VRM en República Dominicana, explicó que su empresa llevaba años diversificado su mercado, expandiendo sus proyectos comerciales y de vivienda a destinos para evitar la concentración de riesgo. Aceptó que esta situación es una inesperada y que toca no solo al Caribe, sino a nivel global.

“Hay que prepararnos para una vez esto pase, ver cómo nos vamos a recuperar. Ver cómo regresar a las operaciones y estabilizarnos. Aquí en República Dominicana hay turnos alternos para tener menos personal en las oficinas. La construcción esta aguantada en las oficinas de ventas y administración, pero trabajamos remoto. Estamos viendo cómo bajar los gastos operacionales”, comentó Rojo.

Posibles cambios en la compra de propiedades

La situación actual de confinamiento podría cambiar la perspectiva del boricua al momento de adquirir una residencia, ya de ahora en adelante la mentalidad de convivencia será otra.

“Los valores de las propiedades dependerán del tiempo que dure la emergencia, pero desde mi punto de vista ahora el comprador podría buscar una residencia más cómoda, remodelada y con patio y área de almacenaje. Van a buscar propiedades más seguras y amplias en caso de tener que volver a enfrentar este tipo de crisis”, declaró Simón Fernández, presidente de San Juan Board of Realtors, refiriéndose a propiedades donde sea más llevadera la experiencia de semanas de encierro.

El futuro de los bienes raíces, según Fernández, dependerá en gran medida de las decisiones que se tomen durante las próximas semanas.

 “La situación es incierta y dependerá mucho de que el Gobierno tome el control. Estamos preocupados por los padres de familia, porque los corredores de bienes raíces estamos cumpliendo con la ley de no mostrar propiedades durante la cuarentena. Mientras más rápido se trate esta situación, menos se afectará la economía a nivel mundial. Todavía no se puede medir el impacto, no sabemos cuánto tiempo va a tomar”, concluyó.