Turismo

>Josian E. Bruno Gomez/EL VOCERO

La Asociación de Paradores abogó por el registro y reglamentación de los alojamientos independientes-conocidos principalmente como aquellos que se consiguen en plataformas como Airbnb, entre otras- para asegurar la calidad y el servicio. 

Este reclamo, que comenzó hace siete años, se repite ahora durante la pandemia del Covid-19, ya que aseguran "se han mantenido en operación; permitiendo fiestas familiares y alojando a grupos numerosos, en violación de las órdenes ejecutivas". 

En ese sentido, la asociación le pidió a la Compañía de Turismo de Puerto Rico (CTPR), a Discover Puerto Rico (DMO) y a las diversas asociaciones, concilios y organizaciones que dependen del turismo, a unirse para asegurar que Puerto Rico mantenga su imagen como un destino turístico acogedor, seguro, y saludable. 

Desde el inicio de la pandemia, los paradores han señalado que los 25,000 alojamientos independientes representan un riesgo para la propagación del Covid-19. Asimismo, responsabilizan a este tipo de alojamiento los cierres intermitentes de las actividades turísticas.

“Hacemos un llamado urgente a todas las asociaciones, concilios y organizaciones que agrupan a las 17 industrias que componen la oferta turística, a unirnos en una sola voz para exigir acciones congruentes; y a colaborar con la CTPR y otras agencias pertinentes, en la implantación de medidas preventivas para minimizar estas violaciones de ley. La gran mayoría de los turistas que están llegando a la isla, y a nuestros paradores, son personas responsables”, insistió Jesús Ramos, presidente de la Asociación y dueño del Parador Villas Sotomayor.

Para Tomás Ramírez, pasado vicepresidente de la asociación, la situación es inaceptable.  “Sabemos que la gran mayoría de estas personas se hospedan en alojamientos independientes, operados por consolidadores; por lo que no hay la supervisión requerida, ni cumplen consistentemente con los Protocolos de Salud, Higiene y Seguridad que le exige la CTPR al sector hotelero, para asegurar un comportamiento responsable del turista y los empleados, en medio de la pandemia.”

Los dueños de paradores catalogaron como preocupantes los incidentes aislados, causados por un grupo de turistas, que crean un sentimiento anti-turismo en la isla.

Insistieron además en que todos los alojamientos a corto plazo deben cumplir con la Ley 272-2003, el Reglamento de Hospederías Número 8856 y los Protocolos de Salud e Higiene de la CTPR; y recomiendan exigirles a las plataformas digitales, y a los agentes de viaje en línea, que solo puedan mercadear hospederías y unidades independientes registradas en la CTPR.

“La solución es simple y está al alcance de nuestros recursos. Todos los participantes en el sector turístico estamos obligados a contribuir en asegurar el cumplimiento con las normas de salud y seguridad; y en aportar equitativamente a fortalecer la infraestructura y los servicios que utilizamos para desarrollar nuestros negocios”, concluyó Ramos.