Growing Statistic Financial 2019 Against Puerto Rico Flag

Pese a que las ayudas federales no resolverán la aguda crisis económica que atraviesa Puerto Rico, podrían representar una ventana de oportunidad para que el gobierno implemente política pública que promueva la libertad económica en la Isla y asegure el crecimiento sostenible a futuro.

De acuerdo con el Índice de Libertad Económica (ILE) 2019 del Centro para la Renovación Económica, Crecimiento y Excelencia (Crece), Puerto Rico mantiene un ILE de 64.4 y ocupa la posición 69 de 180 países. Aunque registró un aumento de 3.4 puntos en comparación con 2018, existe un rezago considerable al compararse con Estados Unidos, que mantiene un ILE de 76.8.

En contraste con otras jurisdicciones de Estados Unidos, la Isla es dependiente y presenta cierta dificultad para hacer negocios. Tan es así que la mejoría registrada en el ILE responde en gran medida a los $20,000 millones en fondos federales que se recibieron tras los huracanes Irma y María en 2017 y que despuntaron la economía a lo largo de todo el 2018, hasta mediados de 2019.

“En las categorías que mide el ILE hay muchas áreas donde Puerto Rico muestra un rezago que lo pone en desventaja competitiva con otros países. Estamos estancados porque no se está adelantado política pública que libere la economía en su totalidad. Las ayudas federales brindan un margen de tiempo para hacer lo que es correcto”, señaló Tere Nolla, directora ejecutiva de Crece.

Nolla enfatizó a EL VOCERO que aunque los datos no toman en consideración el impacto de la pandemia del Covid-19, las inyecciones de fondos federales en situaciones de emergencias usualmente resultan en una mejoría económica inmediata, pero no a largo plazo. Además, opinó que la cultura de dependencia ha evitado que el gobierno local implemente las reformas políticas necesarias para activar la economía.

“No se está haciendo nada para adelantar mejores condiciones mediante la implantación de reformas estructurales. Se debe procurar que las ayudas no repercutan en un incremento súbito de los índices económicos y que luego vuelvan a caer como sucedió con María. Los países con mayor libertad económica disfrutan de mayor seguridad alimentaria, ingresos más altos, mejor calidad ambiental, y mejor calidad de vida”, agregó.

Se vislumbra que Puerto Rico podría estar recibiendo un total de $14,800 millones en paquetes de estímulo. Hasta el pasado mes de junio, se habían otorgado más de $1,000 millones de fondos para la protección de nómina en Puerto Rico, sobre $1,100 millones en cheques de estímulo federal de $1,200, y $165 millones de fondos para el desempleo. La cifra podría aumentar si se concretan las negociaciones de otro rescate económico en el Congreso.

Pobre la política pública

El informe —elaborado por Inteligencia Económica— también revela que las categorías en las que Puerto Rico obtuvo sus puntuaciones más altas responden a la política pública federal y no a la promulgada a nivel estatal. La política pública que se promueve a nivel de Estados Unidos para los renglones de libertad monetaria, libertad comercial, libertad para invertir y libertad financiera le aplica a la Isla.

De acuerdo con el ILE, es necesaria la promoción de una reforma contributiva que reduzca las tasas corporativas e individuales, además de la eliminación de la patente sobre inventario para ampliar la libertad económica.

Asimismo, enfatiza en que se adopten las metas trazadas por la Junta de Control Fiscal para la reducción del gasto gubernamental y que cualquier aumento en gasto público se dirija estrictamente a la mitigación del efecto de los desastres naturales y la pandemia. Recalca también la necesidad de mayor transparencia en el acceso a información sobre los procesos de subasta, requisitos competitivos e información general de los suplidores de servicios y productos del gobierno.

Apunta, además, a que es necesaria la modernización y digitalización del Registro de la Propiedad, facilitar el acceso y los procesos para obtener permisos para negocios y construcción, así como la modernización y mantenimiento de infraestructura vital utilizando alianzas público-privadas (APP).

“Postergar la adopción de política pública que promueva la libertad económica y prolongar la dependencia en la entrada de fondos federales para atender los desastres nos pone en una posición desventajosa. Tenemos la oportunidad para impulsar reformas estructurales que nos permitan mejorar el ambiente de negocios, expandir la libertad económica y ubicar a Puerto Rico en una posición competitiva más favorable”, puntualizó el economista Gustavo Vélez, quien estuvo a cargo del estudio.

De cal y arena

El nivel de libertad económica en Puerto Rico es moderado y es comparable al de países como México (64.7) y Turquía (64.6). No obstante, Estados Unidos, Colombia, Panamá, Costa Rica, Barbados y México superan a Puerto Rico en su grado de libertad económica y facilidad de hacer negocios.

En cuanto a libertad de negocios, Puerto Rico registró una baja de 10.8 puntos entre 2018 y 2019. Esta reducción no se debe a ninguna acción tomada por el gobierno, sino a pasos asertivos tomados en otros lugares del mundo que aumentaron el promedio internacional. La Isla se mantiene por debajo de Colombia, Panamá, Costa Rica y Barbados.

No obstante, el estudio recalca que la facilidad de hacer negocios en Puerto Rico es mejor que en las grandes metrópolis en Estados Unidos, entre las que se incluye a Nueva York, Filadelfia, Washington DC y California.