Zoimé Álvarez

Zoimé Álvarez, vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos de Puerto Rico. 

El Programa de Protección de Salario (PPP, por sus siglas en inglés), que ayuda a los pequeños y medianos comerciantes con préstamos garantizados por la Administración de Pequeños Negocios (SBA), ya ha llegado a 28,419 dueños de pymes, para un total de $1,695,960,902 en fondos otorgados para paliar la crisis por el Covid-19.

“Esta ayuda de casi $1.7 billones para cerca de 29,000 comerciantes ha sido bien importante para estos negocios que tienen 500 empleados o menos. El 75% de este dinero va dirigido a la seguridad de empleo, pago de nómina, renta y utilidades. Esto ha sido un salvavidas en medio de la tempestad”, indicó Zoimé Álvarez Rubio, vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos de Puerto Rico (ABPR) sobre las cifras confirmadas al 16 de mayo.

Álvarez especificó que los comerciantes puertorriqueños también han recibido asistencia del Programa de Préstamos para Agravios Económicos por Desastres (EIDL), que les ofrece asistencia financiera de hasta $2 millones a las pequeñas empresas y organizaciones privadas sin fines de lucro que hayan sufrido pérdidas económicas considerables como resultado de un desastre.

“Se han brindado $25 millones a través del programa EIDL que va directo a ayudar a los negocios que lo necesitan. En el programa PPP aún hay dinero disponible para esta segunda ronda, por lo que exhortamos a los comerciantes a recurrir a sus instituciones financieras para orientarse”, dijo.

Sobre la información que publicó EL VOCERO que indica que la solicitud de los préstamos PPP están disminuyendo porque muchos dueños de negocios no están inclinados a presentar la abarcadora documentación requerida o no tienen sus registros al día, Álvarez confirmó que ha ido bajando la petición de estas ayudas, que requieren de informes y datos precisos.

“Las solicitudes han ido bajando, pero no deben cogerle miedo a solicitar esta ayuda. Sí tiene que haber una información mínima, el cumplimiento legal del negocio, planillas y reportes de nómina. Los bancos tienen que asegurarse de que el cliente cumple con todos los requisitos y el patrono tiene que estar registrado en la economía formal, porque hay un porcentaje bastante alto de negocios informales. El banco necesita que los comerciantes estén bajo los parámetros de la SBA para garantizar los préstamos”, aclaró la ejecutiva.

Finalmente, Álvarez resaltó que la ayuda apenas comienza, ya que luego de aprobarse los préstamos queda un complejo proceso para cumplir con los requisitos federales.

“Para que los clientes logren obtener la condonación de sus préstamos, viene una segunda parte que significa mucho trabajo para las instituciones financieras. Tenemos que demostrar y validar toda la información”, declaró la vicepresidenta de la ABPR.

El PPP —que al momento tiene disponible un fondo de $120,000 millones— ofrece préstamos para ayudar a los negocios y empresas a sufragar gastos de nómina, intereses sobre pagos hipotecarios, renta y utilidades durante la crisis ocasionada por el coronavirus (Covid-19).

 Según, Angelique Adjutant, oficial de Asuntos Públicos de la SBA en Puerto Rico e Islas Vírgenes, en la primera ronda de ayuda del programa PPP se aprobó un total de 2,856 préstamos. En la segunda fase, que comenzó el 27 de abril, aunque la cifra de préstamos aprobados es mucho más alta que la totalidad de la primera fase, se experimentó un decrecimiento de semana a semana durante el mes de mayo. En la primera semana se aprobaron 19,691 préstamos y en la segunda fueron 4,096, para un total de 23,787 hasta el pasado 8 de mayo.