República Dominicana

El gobierno de República Dominicana está desarrollando infraestructura crítica y proyectos logísticos que mejoren la interconectividad interna y externa. >Suministrada

A pesar de los enormes desafíos que ha provocado la pandemia de Covid-19 a nivel mundial, países como la República Dominicana (RD) continúan desarrollando en sectores como turismo y bienes raíces —además de robustecer la infraestructura vial, eléctrica y de negocios— lo que recrudece la competencia entre los destinos del Caribe, incluyendo a Puerto Rico.

El Informe de Actividades 2019 del Banco Interamericano de Desarrollo (Grupo BID) colocó a la RD durante el año 2019, como el país de mayor crecimiento económico en Suramérica, Centroamérica y el Caribe.

República Dominicana lideró el crecimiento con un alza de 5% del Producto Interno Bruto (PIB), seguido por Panamá, que registró un 4.3%.

Entre los proyectos que el país está desarrollando figuran el “bypass” de Santo Domingo —camino estratégico para los carros de carga que permite descongestionar el tráfico de las calles céntricas— y la vía rápida que conduce de Ámbar de Santiago a Puerto Plata, y que reducirá a dos horas el traslado de los viajeros desde Santo Domingo a Puerto Plata. El próximo año abrirán Puerto Taino Bay, segundo terminal de cruceros en Puerto Plata —adicional al Amber Cove— para los cruceros de Carnival Cruise Line.

El gobierno de República Dominicana está desarrollando infraestructura crítica y proyectos logísticos que mejoren la interconectividad interna y externa. Se asegura que está siguiendo el mismo camino que los centros internacionales desarrollados. “Un país no puede aspirar a ser un centro de transferencia internacional sin conquistar su conectividad interna”, explicó Jerónimo “Jerry” Lectora, desarrollador de Mercados Internacionales.

Añadió que el desarrollo de logística y de infraestructura acerca “el sueño dominicano” de ser el centro logístico del Caribe y la puerta de entrada en los negocios para América Latina.

Asimismo, está bajo construcción el World Trade Center Santo Domingo, que contará con el BlueMall y dos torres comerciales: la primera con 28 niveles y la segunda con 19 niveles. Las torres BlueMall Luxury Suites tendrán 23 pisos cada una, con 240 departamentos tipo suite. Este proyecto —que generará 17,000 empleos en cuatro años— ya tiene el 76% de las oficinas vendidas, se aseguró.

“Los dominicanos adoptaron el plan maestro de las Naciones Unidas (ONU) y Puerto Rico sigue sin un plan de desarrollo logístico. Nos estamos quedando atrás, tenemos que replantearnos qué es desarrollo económico y social”, enfatizó Lectora. Agregó que la Isla tiene muchos fondos federales pero carece de un plan, por lo que debería seguir el modelo de la ONU y adaptarlo a Puerto Rico como hacen otros países, que le dan continuidad en todas las administraciones y logran crecimiento económico.

“Los proyectos de RD nos van a afectar, porque ellos tienen muchas cosas a su favor; los inversionistas nos van a comparar y no somos el mejor socio”, añadió.

Cuestión de enfoque

Al comparar ambos países, el desarrollador puertorriqueño Agustín Rojo —quien construye proyectos residenciales en RD desde hace ocho años— opinó que este país le da prioridad a las iniciativas que aporten a su economía.

“El enfoque número uno de los líderes de este país es el desarrollo económico y reciben con mucho entusiasmo al extranjero que apueste y aporte a la isla. Hay mucha regulación, pero el sistema para otorgar permisos es mucho más rápido que en Puerto Rico”, comentó el también socio y gerente de VRM en República Dominicana. “Ahora hay muchos proyectos de bienes raíces de alto impacto económico que crean desarrollo y empleo rápido, lo que es una ventaja competitiva. En Puerto Rico hemos perdido esa visión, tenemos que darnos cuenta de que tenemos competencia”, advirtió.

Rojo ve un enorme potencial en Puerto Rico para capturar capital de inversión extranjera, pero solo si cambia sus prioridades, desarrollos y estrategias, fijándose en países como la República Dominicana.

Sostuvo, como ejemplo, el World Trade que se construye por inversionistas de Venezuela, uno de los muchos grupos de otros países con gran capacidad económica e interés en diversificar mercados. “No veo razón para que Puerto Rico no pueda capturar el interés de personas que buscan invertir en otros destinos, tiene muchos elementos para competir”,expuso haciendo referencia a los atributos de Puerto Rico como la ubicación geográfica, relación con Estados Unidos, el dólar como moneda, recursos naturales y capital humano, entre otros.

La misma opinión la comparte Lectora, quien entiende que RD va por buen camino, porque “Dominicana está dando los pasos correctos para convertirse en un ‘hub’ de logística y negocio para Latinoamérica, reconociendo la importancia de la soberanía geográfica y la interconectividad, además de que el presidente se rodea de personas capaces”.

Enfatizó que a Puerto Rico hay que desarrollarlo como una gran ciudad. Con interconectividad interna —lo que entiende le quitaría la dependencia “a la montaña de San Juan”— y con conectividad terrestre, logrando convertirse en un “hub” mundial para las farmacéuticas, agricultura y otras industrias. “Tenemos al lado un país con mucho progreso y no aprendemos de eso; ellos se plantean retos y los resuelven. Aquí no se le da continuidad a los proyectos que hace otra administración, nos concentramos en temas como el estatus más que en la gobernanza”, alegó Lectora.

Apoyo de Estado Unidos

El periódico Listín Diario publicó la semana pasada la firma de un acuerdo de cooperación entre la embajada de Estados Unidos y el gobierno dominicano que le permitirá al país tener acceso a $2,000 millones para financiar proyectos de energía, turismo y otros sectores que aporten al fortalecimiento de las principales industrias.

Según el canciller de la RD, Roberto Álvarez, el acuerdo representa el más importante instrumento firmado por Estado Unidos y República Dominicana en los últimos 15 años. “Hemos estado en crecimiento constante entre 2004 y 2019. Estados Unidos apoyará a las empresas americanas que muestren interés en los puertos y en el sector eléctrico para sustituir las plantas obsoletas que traen un alto costo de generación”, explicó.

Álvarez enfatizó que la economía dominicana está abierta a todo el mundo y que mantienen excelente relación no sólo con los Estados Unidos —que se ha ido fortaleciendo— sino también con Europa, Canadá, Asia y ahora México.

Por otra parte, el director del Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior (Index-PR), Adalberto Bejarán, acentuó que Puerto Rico tiene grandes escollos en áreas como los permisos, asunto del que admite hablan los candidatos en campaña, pero entiende que cuando llegan al gobierno todo se queda igual y eso afecta la atracción del inversionista.

Sin embargo, considera que si su país está bien económicamente, Puerto Rico se beneficiará por la cercanía y la relación estrecha que existe entre ambas naciones del Caribe.

“Puerto Rico se beneficia de la economía dominicana, porque son complementarias por la interconexión de ambos países. Disminuyen los dominicanos que emigran a Puerto Rico y más empresas de aquí pueden invertir en República Dominicana. Hay un intercambio de servicios, somos socios del Caribe”, señaló Bajarán. Agregó que “se debe mirar el macro y los líderes no han aprovechado ese potencial. Más ahora cuando la economía está tan golpeada, se debe buscar beneficiarse de las ventajas del otro para que ambas islas se fortalezcan”.

Sobre la competencia a nivel turístico, el Concilio Empresarial de Turismo de Puerto Rico abogó por una mejor promoción de la Isla como destino para mejorar su competitividad.

“La competencia de Puerto Rico es mundial y, en la crisis actual, se ha fortalecido con nuevos productos y ofertas. En Puerto Rico tenemos que hacer lo propio. Es nuestro norte que tanto el sector público como el privado, promuevan y estimulen el desarrollo turístico para que sea uno de calibre mundial y con la meta específica de duplicar su contribución al Producto Interno Bruto de la Isla (PIB)”, destacó Federico J. Sánchez Ortiz, copresidente del concilio.