Ejercicio

Los profesionales y comerciantes del País se siguen reinventando buscando diversas alternativas para atraer a sus antiguos clientes y capturar nuevos prospectos para continuar los proyectos que les apasionan en momentos de crisis económica.

Ejemplo de ello es el caso de la instructora de pilates, Natalia Haigler, quien decidió lanzarse a la aventura de brindar clases a través de vídeos en línea, para lo que tuvo que incursionar en un mundo tecnológico que desconocía.

“Soy bailarina hace más de 20 años y estaba acostumbrada a salir en vídeos de ejercicios porque soy conocida en el mundo de los pilates, pero nunca había hablado frente a las cámaras y no soy nada tecnológica. Aun así, decidí grabar mis clases y ponerlas en Facebook. Luego comencé a venderlos por suscripción e hice mi página nvpstudio.com que es un estudio virtual”, explicó.

Para la adaptación de su negocio tuvo que buscar asesoría sobre cómo crear su página virtual, aprender a grabar imágenes, editar, promoverse en las redes sociales y hasta tomar nuevas certificaciones para ampliar los servicios que ofrece en su plataforma.

“La página Web se trata de una mensualidad de $9.99 con la cual los clientes tienen acceso a la biblioteca de vídeos de pilates, a la que le añado un vídeo todos los lunes. Más adelante quiero tener colaboradores para dar clases de meditación. Comencé en mayo y ya tengo sobre 70 suscripciones. Tengo clientes de países como Rusia, Singapur, Japón y Australia, es bien interesante la experiencia”, comentó la instructora.

La nueva realidad virtual mundial a consecuencia del encierro por el Covid-19, le ha brindado la oportunidad de generar ingresos que complementarán las clases presenciales que quiere seguir realizando una vez finalice la emergencia sanitaria.

“Ahora también doy clases grupales por Zoom y trabajo la página. Pienso que será para generar dinero adicional a las demás clases que doy. Luego puedo añadir otras suscripciones de ejercicios como pesas y bicicletas. El precio es bien asequible a cualquier persona y los workouts son de calidad, con las debidas certificaciones. El pilates regularmente es caro y la situación económica de los clientes ha cambiado por lo que ha gustado el concepto. El feedback de la gente ha sido súper bueno”, dijo Haigler.

Otro ejemplo de cambios para adaptarse a los tiempos y buscar opciones para atraer visitantes, es el restaurante Comedor en el Courtyard by Marriott San Juan Miramar, que incluye una nueva amenidad en su brunch de los domingos.

“Los comensales que venían siempre nos preguntaban si podían usar la piscina y les teníamos que decir que no. Ahora sí pueden utilizarla cuando vienen a comer los domingos con reservación y podemos recibir solo hasta 20 personas en el área de la terraza. Tuvimos que reinventarnos buscando cosas llamativas para el verano. También creamos un menú combo para llevar a casa. Esta idea ha gustado mucho, el pasado fin de semana estuvo lleno”, explicó Hugo Pérez, propietario del restaurante.

El lugar que por el momento acepta una capacidad máxima de 30 personas en su interior, también cuenta con paneles acrílicos trasparentes que dividen las mesas del restaurante para mantener la distancia entre los clientes, así como otras medidas de seguridad y desinfección.