Sismos

Residentes del sur pernoctan en el estacionamiento del Estadio Francisco Montaner, a raíz de los sismos recientes.

El despunte de la economía local —que apenas se recuperaba de los estragos ocasionados por el huracán María— se verá afectado por las multimillonarias pérdidas ocasionadas por los fuertes sismos que han sacudido la región suroeste de la Isla y ante una posible nueva estampida migratoria.

El economista José Caraballo Cueto afirmó a EL VOCERO que la falta de un plan gubernamental de desarrollo económico eficiente, en medio de una emergencia, complica el panorama de recuperación económica para la Isla.

“La economía de Puerto Rico ha corrido muchos años por fe y eso tiene que cambiar. Apuestan al desembolso de fondos federales para poner a correr la economía y aunque eso tendrá un impacto, será momentáneo, efímero. Eso no es un plan de desarrollo económico, es un plan de reconstrucción”, indicó Caraballo.

Hace unos días, la agencia Moody’s Investor Service también alertó que recuperar la economía tras la serie de fuertes sismos —que han dejado pérdidas económicas que sobrepasan los $110 millones— podría ser una tarea complicada.

“La contracción económica sumada a los riesgos ambientales a los que Puerto Rico está predispuesto por su ubicación geográfica no facilitarán para nada la continuación de la recuperación económica y es probable que los daños causados por los terremotos mitiguen una tendencia reciente de actividad económica positiva y aumenten el riesgo de que más residentes y corporaciones busquen reubicarse”, indicó la agencia.

Caraballo sostiene que, sin duda, la inyección de fondos federales adicionales ocasionará un leve despunte económico tal y como ocurrió luego del embate de María, pero que, al igual que Moody’s, prevé una contracción mayor. “No hay discusión sobre esto. Se habla de los fondos federales, pero no se habla de medidas que pudieran tener un impacto a largo plazo”, indicó.

A defender el fin del cabotaje

A juicio del economista, es necesario que se defienda la eliminación de las leyes de cabotaje en cargas marítimas y aéreas, eliminar los requisitos de visado para turistas, entre otras medidas, para poner a correr la economía local. “Estas son medidas que benefician a dos industrias que tienen potencial de mayor desarrollo y que pueden insertarnos en la senda de crecimiento más allá de una reconstrucción”, indicó.

Asimismo, Caraballo prevé que los sismos afectarán el proceso de quiebra incoado para reestructurar más de $120,000 millones en deuda gubernamental y obligaciones de pensiones que se realiza bajo el amparo de la Ley para la Supervisión, Administración y Estabilidad Económica para Puerto Rico (Promesa, por sus siglas en inglés).

“Es imposible que luego de dos desastres se esté pensando pagar más deuda que lo que vislumbraba el plan fiscal previo a María. Ese documento decía que lo que el gobierno y sus corporaciones podían pagar eran $800 millones. Luego de María duplicaron la cifra porque estaban usando el impacto de la reconstrucción. Esta emergencia haría los acuerdos insostenibles y es necesario que hagan más recortes”, agregó el también profesor universitario.

Con este planteamiento también concuerda el economista Santos Negrón. Este prevé un aumento en la migración que podría poner en juego los acuerdos alcanzados para las corporaciones públicas y que vislumbran a la ciudadanía como fuente de repago. Una merma adicional en la población podría representar el impago de estos, lo que daría paso a otro proceso de quiebra.

“Es posible que se reactive la emigración y en la medida en que se reduce la población, se reduce también la capacidad de pago del gobierno”, explicó Negrón.

El economista sentenció, además, que todas estas situaciones, en conjunto con la predisposición de la Isla a diversos fenómenos naturales, representan un serio riesgo para las empresas, por lo que vislumbra una merma en inversiones o compañías interesadas en establecerse en Puerto Rico.

“Esto es un problema macroeconómico, que tiene un efecto dominó sobre otros sectores e industrias. El gobierno apostaba a las inversiones para potenciar el desarrollo económico, pero enfrentarán una baja significativa como resultado de estos eventos. Podría haber un despunte si se manejan estas situaciones porque somos vistos como una zona de riesgo”, opinó Negrón.

Las pérdidas actuales se suman al impacto neto en la economía de $43,134 millones que impuso el huracán María y al golpe en el Producto Interno Bruto (PIB), que se ubicó en un 41.4% o $4,116.2 millones de la economía total. El embate de María también ocasionó que el gobierno interrumpiera sus operaciones, lo que junto a los daños representó $8,472 millones aproximados en pérdidas a nivel del gobierno central.