inflación

A pesar de que el más reciente Índice de Precios del Consumidor (IPC) —informe que elabora el Departamento de Trabajo y Recursos Humanos de Puerto Rico (DTRH)— sitúa la inflación actual de la Isla en 1%, economistas y analistas financieros consultados por EL VOCERO entienden que está subestimado y lo ubican por encima del 3%.

La incongruencia en los números la adjudican a que el IPC no considera entre sus componentes a las materias primas, renglón que en los pasados meses ha experimentado alzas significativas, producto de la alta demanda, pero muy baja producción.

Para el economista José Caraballo Cueto, la inflación en la Isla ha sido afectada por la cadena de distribución. Señaló que muchos suplidores y comercios compran a los EE. UU. y otros mercados, donde los precios ya han aumentado de manera considerable. A lo anterior sumó la escasez en sectores como el automotriz y el de alimentos, lo que automáticamente incrementa los precios.

Apuntó, además, a los aumentos que responden estrictamente a la Isla, como el servicio de agua, energía eléctrica, peajes y transporte terrestre, los cuales aseguró inciden directamente en la inflación.

Caraballo Cueto indicó que el informe del DTRH presentó un costo de combustible más económico que el del año pasado, y que entiende que no es correcto. Igualmente registró una merma en el precio de la ropa y un alza en el precio de los alimentos de solo 2%, promedios que considera están en oposición al 1% estipulado. “Esos promedios no compaginan con lo que se ve en otros indicadores. Hay sectores que han experimentado alzas vertiginosas, como es el de la construcción. Por lo menos la inflación hoy debe alcanzar un 4%”, abundó.

El economista expresó que en la Isla muchas personas están “anestesiadas” con los estímulos federales, por lo que no han sentido del todo los precios inflacionarios.

“Una vez culminen estas ayudas, es que el pueblo consumidor va a darse cuenta de que el costo de vida en Puerto Rico ha aumentado dramáticamente y que les será muy difícil poder cubrir sus necesidades básicas”, afirmó. “Con los aumentos certificados por la Junta de Control Fiscal —agua, luz y peajes— la situación no pinta bien”, agregó.

Con ello coincide el analista financiero y CEO de Birling Capital, Francisco Rodríguez, quien enfatizó que no hay manera de que la inflación en la Isla esté por debajo de la de Estados Unidos, cuya expectativa hoy es de 3.36%.

“Si el aumento en los Estados Unidos ha sido dramático, tiene que ser más alto en la Isla. Definitivamente tiene que estar por encima del 3%. El problema lo representa el que hay más demanda que suministros, lo que ha subido los precios. En la manera se ecualice la producción con la demanda, la inflación comenzará a estabilizarse”, afirmó.

Rodríguez explicó que gran parte del problema responde a los cierres operacionales suscitados por la pandemia, lo que trastocó la producción, y una vez reanudada las operaciones, mantuvieron baja la producción ya que entendían que la recesión iba a ser más prolongada.

“Ese trastoque ha generado una presión inflacionaria ascendente, que aunque temporera, todavía tomará su tiempo en estabilizarse”, añadió.

Para el economista José J. Villamil, es difícil proyectar la inflación real en la Isla, pero coincide en que la publicada en el informe esta subestimada. Explicó que dicho índice no incluye los materiales de producción, los cuales aseguró han incrementado en más de 20%.

“Eso se traduce en costos adicionales en otros sectores como el de las viviendas. Los dos factores críticos de ese índice son los alimentos y la energía, y ambos han incrementado. Si incrementan los precios a nivel global, en Puerto Rico van aumentar. Aquí se importa gran parte tanto de los materiales de construcción como de los alimentos”, detalló.

Coincide en que el dinero que ha estado llegando a la Isla a través de los estímulos económicos del presidente Joe Biden, ha permitido amortiguar el golpe de la inflación, por lo que no será hasta un futuro —cuando culmine la subvención— que se hará palpable la inflación en la Isla.

“El IPC subestima el alza en precios y el alza en los servicios. Es un índice incompleto, ya que no incluye materiales de producción”, apuntó.

 El poder adquisitivo del dólar del consumidor —la capacidad que tiene esta moneda para comprar bienes y servicios— se mantuvo en 83 centavos de marzo a abril de 2021, respecto a su valor de 100 en diciembre de 2006, según los datos más recientes suministrados por el DTRH.

reportera