Manufactura

La falta de estabilidad en el sistema eléctrico, así como el sentimiento de temor entre los empleados ante los continuos sismos registrados en la Isla —lo que ha generado ausentismo— ha provocado una reducción de la actividad industrial en la zona sur.

Fernando Rodríguez, líder industrial de la Asociación de Industriales (AI), en entrevista con EL VOCERO reconoció que desde que comenzaron los eventos sísmicos en la zona suroeste de la Isla, se ha afectado la operación industrial, ya que han tenido que depender de energía generada por plantas eléctricas —que encarecen los costos de producción— y ha habido ausentismo de su fuerza laboral, situaciones que entiende poco a poco llegarán a la normalidad.

Rodríguez aseguró que, por el momento, más del 50% de las empresas que son socias de la Asociación en la zona están operando con cierta inestabilidad en el sistema eléctrico, lo que les ha obligado a hacer uso de los generadores para mantener la operación.

“El problema es que se siguen experimentando entre tres a cuatro eventos sísmicos diarios, lo que mantiene el terror entre los empleados. Aunque agraciadamente las plantas no han sufrido daños estructurales significativos —que atenten contra vida y seguridad de empleados y sectores circundantes— la realidad es que todas las empresas mantienen activos sus planes de continuidad y emergencia, y poco a poco los empleados están regresando y las operaciones regresando a su normalidad. En la zona, el sector industrial se mantuvo sin operar entre 48 a 72 horas, pero aún no se ha contabilizado el costo real del cierre. “

El ejecutivo hizo un llamado al gobierno para que sean más ágiles en el cumplimiento y regulación para la continuidad de servicios, que permitan a su vez la continuidad operacional de la Isla, esto en alusión a los servicios de energía eléctrica y agua.

Aseguran estabilidad en Puerto de Ponce

En tanto, el secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), Manuel Laboy aseguró a EL VOCERO que los muelles que han permanecido abiertos desde el paso del huracán María por la Isla —muelles 4,5 y 6— están en cabal operación, por lo que están listos para recibir los cruceros en itinerario —que al momento no hay ninguno agendado—, mantener la actividad comercial y la carga suelta, en adición a servir de apoyo para los procesos de recuperación de la zona.

“Hasta el momento el proceso de recuperación ni el tráfico comercial en la zona del puerto se ha visto afectado. Se ha efectuado la evaluación de rigor y no existe ninguna situación que comprometa esos muelles. Los muelles que están afectados, son los mismos que permanecían cerrados por los daños recibidos durante María, los cuales desde entonces permanecen clausurados”, afirmó, mientras siguen en espera de la llegada de los fondos federales para la reestructuración de dichas instalaciones.

Valor de las propiedades

En momentos donde todavía impera el temor y la incertidumbre, también hay gran preocupación sobre el futuro de aquellas propiedades que colapsaron o fueron clausuladas por el impacto estructural sufrido, que estaban saldas y no contaban con un seguro o que fueron construidas de manera informal.

Analistas de la industria de seguros coincidieron en que se repite la historia de los ciudadanos que viven fuera de la economía formal —y quedan desprovistos de todo tipo de ayuda— y otros que pierden los ahorros de su vida tras no haber estado bien informados en términos de seguro y no contar con ninguno para este tipo de emergencia. Asimismo, entienden que reconstruir en el mismo lugar no es la opción correcta, y que hay que movilizarse hacia áreas más seguras.

Expertos en el campo de los bienes raíces adelantaron que hay preocupación ante la posibilidad de que las familias afectadas opten por dejar abandonadas sus residencias, lo que propiciaría un fuerte golpe al valor de las propiedades en la zona sur.

reportera