reciclaje

La falta de incentivos, los altos costos operacionales y la falta de apoyo gubernamental, son algunos de los elementos que no han permitido el avance del reciclaje como negocio rentable y fuente de desarrollo económico y creación de empleos.

Ivelisse Estrada, presidenta de Synergy Puerto Rico, empresa dedicada al recogido y manejo de desperdicios sólidos, sostuvo que Puerto Rico no cuenta con un sistema efectivo para el buen manejo de desperdicios sólidos, y plantea que es esencial que el nuevo gobierno planifique la disposición correcta de estos materiales, que pueden convertirse en una industria lucrativa que genere empleos por su enorme potencial comercial.

Estrada entiende que la Isla carece de una cultura de reciclaje, lo que afecta las oportunidades de negocio para esta industria que busca proteger los recursos naturales.

“Desde el huracán María se ha visto un aumento significativo en la generación de desperdicios sólidos, problema que se ha exponenciado a causa de los terremotos y la pandemia del Covid-19, producto de que las familias pasan más tiempo en el hogar. Queremos orientar sobre cómo reducir la generación de basura, ofreciendo maneras creativas de reusar materiales como textiles, plástico y aluminio, para prevenir que lleguen a los vertederos”, indicó Estrada, quien informa a la comunidad a través de la página Web de su empresa.

En el caso de los municipios de Peñuelas y Aguadilla —donde Sinergy ofrece servicios de recogido y disposición de desperdicios sólidos— las estadísticas del Vertedero Ecosystem, apuntan a que en el área comercial hubo una reducción de 73.25% en la generación de desperdicios, a consecuencia del cierre de comercios por la pandemia, mientras que el sector residencial aumentó un 28.23%. En lo que va de año en los hogares de estos municipios se han generado 13,804 toneladas de desperdicios sólidos, más que para la misma fecha en 2019. De enero a septiembre de 2019, se generaron 31,000 toneladas de desperdicios sólidos, mientras que en el 2020 el total para la misma fecha fue de 34,942 toneladas.

Según explicó Estrada, se ha hecho muy poco para cambiar la mentalidad del puertorriqueño a una dirigida a reciclar y utilizar esta alternativa como un método de generar ingresos, a pesar de que es un sector que debe atenderse con prontitud y donde existe amplia oportunidad de negocio.

“Hay que usar el material que se recicla como materia prima para crear nuevos productos y no tener que exportarlos. Deberíamos tener 25% de reciclaje y no hemos llegado ni a 5%. Se deben buscar incentivos —como el crédito que se da en otros países en una tarjeta cuando se recicla.— ... buscar nuevas iniciativas para empresarios”, expuso la empresaria.

Por su parte, Antonio Ríos, ayudante especial del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), aseguró que la situación se ha ido agravando desde el 2012, luego de que China dejara de recibir los materiales reciclables que ahora se envían a países como India y Sudáfrica, donde han aumentado el nivel de calidad para recibirlos, creando una limitación y una oportunidad para otras jurisdicciones que quieran aceptarlos y reutilizarlos.

“Hay que promover la economía circular; que lo reciclado se use de materia prima para que haya un retorno de la inversión. Hay que retomar los programas para reciclar de una manera integrada y limpia, sin contaminación, porque la gente mezcla los desperdicios”, dijo sobre la importancia de la calidad de los materiales, ya que las empresas no los acepta mezclados con el resto de la basura.

El uso de la tecnología disponible para trabajar con los desperdicios que se pueden reciclar, explicó, es otro factor que hay que tomar en cuenta para que el crecimiento del sector sea viable y efectivo, lo que asegura se hace en otros destinos donde aprovechan estos recursos al máximo.

“Hay que educar y modificar la tecnología en el proceso de segregación de materiales por sus componentes, además de añadir automatización. También hay que incentivar a este sector localmente y recopilar métricas para poder cuantificar los desperdicios que se generan. Es momento de fortalecer esta industria que tiene por costumbre enviar los materiales al extranjero”, alegó Ríos.

Llamado al gobierno y la ciudadanía

Comenzar a visualizar el material que se puede reutilizar como una opción concreta para levantar nuevos negocios y dejar de exportar estos recursos que podrían aprovecharse en la Isla, es la exhortación de ambos entrevistados y expertos en temas de medio ambiente, que entienden que el manejo efectivo de estos materiales debe ser prioridad para el gobierno y el sector privado.

“Tenemos que dejar de ver estos materiales como basura. Significan un terreno fértil para producir artículos terminados para uso local, como lo hacen las empresas que están recogiendo los neumáticos para triturarlos y usarlos en los parques o asfalto. Hay una gama de productos que se pueden crear con materiales como el plástico, que pueden generar empleos verdes”, expuso el funcionario sobre los neumáticos que se han convertido en problema en la Isla porque no hay espacio para desecharlos.

Estrada añadió que los pasados incentivos para el reciclaje no han sido efectivos, ya que las empresas no han visto viable la industria por sus altos costos o por que el gobierno no apoya el producto derivado de material reciclable.

“Debe haber más apertura a un mercado en el que se puede utilizar en proyectos de infraestructura como las carreteras. Otro problema es que no hay forma de proyectar ganancias por la falta de estadísticas y los inversionistas piden proyecciones”, alertó la ejecutiva, sobre las barreras para que los empresarios se animen a incursionar en esta industria que también atiende la salubridad de la Isla.

Afirmó, además, que el manejo adecuado de los desperdicios sólidos en la comunidad es de vital importancia, ya que impacta la salud y la calidad de vida de todos. Agregó que ayuda a controlar el desarrollo de pestilencia, roedores y minimiza la contaminación ambiental en las calles y barrios.