Economía

Ante la escasez de suministros médicos que atraviesa Estados Unidos por la respuesta a la pandemia del coronavirus (Covid-19), la actividad manufacturera en Puerto Rico verá un alza significativa en sus niveles motivada primordialmente por un aumento en demanda en la industria biofarmacéutica.

Esto representa un alivio para la industria de la manufactura que ha estado contraída por los pasados diez meses. La actividad que genera aporta un 50% del Producto Interno Bruto (PIB) y aporta sobre 57% del ingreso bruto ajustado (IBA), por lo que un trastoque sostenido de sus operaciones representa un riesgo para el fisco.

Los datos más recientes señalan que en enero la actividad manufacturera se ubicó en el Índice de Gestión de Compras (PMI) en 45.5. Aunque la cifra está por encima del 41.9 registrado en diciembre, se mantiene por debajo del umbral de 50. Esto supone la contracción de uno de los principales sectores económicos.

Rodrigo Masses, director de la Alianza para el Desarrollo Económico de Puerto Rico, señaló a EL VOCERO que el incremento en la demanda de productos relacionados a la respuesta del coronavirus beneficiará en gran medida a la industria local. Actualmente, Puerto Rico mantiene la mayor densidad por milla cuadrada y per cápita en concentración de manufactura farmacéutica del mundo.

“La tendencia registrada va a cambiar porque habrá una demanda importante de todo lo relacionado al campo de la salud. Los números de la manufactura comenzarán a subir próximamente y posiblemente habrá un aumento exponencial”, señaló Masses.

Listos para aumentar producción

En esa misma línea, Wendy Perry, presidenta de la Asociación de la Industria Farmacéutica de Puerto Rico (PIA, en inglés), sostuvo a EL VOCERO que en la medida en que se identifique un tratamiento médico para combatir la pandemia, la industria farmacéutica aumentará paulatinamente sus niveles de producción.

Perry señaló a este rotativo que históricamente, cuando surgen epidemias y pandemias y se encuentra un tratamiento, consiguientemente aumenta la demanda de los medicamentos noveles.

“Si miramos hacia atrás, por ejemplo, con la influenza, podemos que ver que el incremento en contagio está relacionado con el incremento de la utilización de los antiretrovirales que están identificados. Si ya la comunidad científica tiene definido un protocolo de tratamiento y se disparan casos que estén llevando a una pandemia, para esos medicamentos se ve un incremento en producción y demanda”, detalló.

Importante manufactura de seguridad nacional

No obstante, Masses enfatizó que el aumento que se registre, aunque significativo, no necesariamente será sostenido, por lo que aseguró que es necesario que Puerto Rico sea incluido en las soluciones que tome Estados Unidos para fortalecer su cadena logística y seguridad nacional.

“Esto nos ayudaría a lograr un desarrollo extraordinario de la industria basado en la atracción a la Isla de más manufactura. Hemos estado trabajando desde hace meses con el Congreso y el ejecutivo federal para que las empresas que tengan algún tipo de producto que pueda ser manufacturado en Puerto Rico se puedan interesar”, mencionó.

La pandemia ha dejado expuesta la dependencia de las farmacéuticas estadounidenses de un 90% de los ingredientes activos que provienen de China, cuyas instalaciones han cerrado como resultado de la emergencia. Ante esto, el gobierno federal se dispone a crear legislación para atraer a suelo americano manufactura crítica.

Recientemente, la Junta Federal de Control Fiscal se unió a los esfuerzos y envió una misiva al presidente estadounidense Donald Trump como a la Cámara y el Senado federal en la que plantean que Puerto Rico podría ser un “centro de excelencia” en la manufactura de productos farmacéuticos y médicos.

“Si aquellos que formulan política pública a nivel federal consideran asumir acciones para incrementar la manufactura dentro de Estados Unidos, creemos firmemente que Puerto Rico puede ser un centro de excelencia dentro de la nación y asumir una posición de liderazgo en el portafolio de destinos nacionales para la relocalización de esta manufactura”, indicó el presidente del ente fiscal, José Carrión III.

Asimismo, la Asociación de Industriales de Puerto Rico (AIPR) creó un ‘task force’ compuesto por expertos en manufactura, contribuciones y economía para maximizar la inclusión estratégica de Puerto Rico en la iniciativa federal de traer a suelo americano la manufactura crítica farmacéutica.

Capital biofarmacéutica

Pese a que Puerto Rico perdió producción industrial tras la eliminación de la sección 936 del Código de Rentas Internas federal, Elizabeth Plaza, presidenta y principal oficial ejecutiva de Pharma-Bio Serv, afirmó a EL VOCERO que la Isla sigue siendo la capital de manufactura biofarmacéutica de Estados Unidos y la quinta a nivel mundial.

“Hemos perdido volumen, pero seguimos siendo a nivel de manufactura farmacéutica el primer territorio en suplir a Estados Unidos y le sirve a más de 85 países en el mundo. Ocupamos la quinta posición a nivel mundial, pero tenemos las condiciones necesarias para volver a ocupar el primer lugar a nivel mundial”, sentenció.

Para lograrlo, Plaza enfatizó que es necesario completar los proyectos de la reconstrucción del sistema eléctrico. Según entiende, una reducción en costos energéticos y estabilidad en el sistema, junto con los incentivos contributivos del 4% que ofrece el gobierno a las empresas foráneas, harían de la Isla uno de los mejores destinos internacionales para manufactura farmacéutica.

“El principal factor de que Estados Unidos esté en una crisis con el suplido de medicamentos e ingredientes activos y que dependan de China, es el costo. Esto nos permitiría recuperar a las empresas químicas que fabrican los ingredientes activos y que se marcharon con la salida de la 936”, puntualizó.

Según discutió, en Puerto Rico operan unas 70 plantas de dispositivos médicos y 46 biofarmacéuticas que producen más productos para Estados Unidos que cualquier otro país o estado, lo que representa sobre $40,000 millones y el 68% de las exportaciones totales. Este sector manufacturero también representa el 34% del PIB, aporta sobre $6,700 millones al fisco y paga en salarios sobre $1,100 millones a más de 150 mil empleados.