AMPR

Víctor M. Bonilla Sánchez, presidente de la AMPR.

El presidente de la Asociación de Maestros de Puerto Rico (AMPR), Víctor M. Bonilla Sánchez, avaló hoy la propuesta del representante José A. Díaz Collazo de aumentar a $2,700 el salario base de los maestros del sistema educativo público, pero afirmó que si se pretende hacer una verdadera justicia a la clase magisterial el alza debe ser mayor.

Bonilla Sánchez, quien depuso en las vistas públicas que la Comisión de Educación de la Cámara de Representantes organizó para discutir el Proyecto de la Cámara 513, indicó que, desde hace más de cinco años, han reclamado que el salario base de los maestros debe fluctuar entre los $3,000 y $3,500 para compensar los embates sufridos por esta clase que no ve un aumento en su escala salarial desde hace más de una década.

“Consideramos que, si bien es cierto que la intención de la medida es loable, el salario base debe ser más alto a $2,700. Por el momento, es una acción correctiva que debemos avalar como parte de un plan consensuado para el fortalecimiento magisterial que llamamos la atención a esta honorable Comisión debe concretarse, en el que el salario es uno de sus componentes”, indicó el presidente de la AMPR en su deposición.

El líder magisterial recordó que el salario base actual de un maestro, de $1,750, fue una lucha intensa que logró la AMPR en 2008 bajo la gobernación de Aníbal Acevedo Vilá tras un largo tiempo de presión, cabildeo y lucha. Desde entonces, han pasado 13 años y ese salario no se ha aumentado. Añadió, que la misma cantidad de tiempo tomó aumentarlo a $1,500, una gesta que se concretó bajo la administración de Pedro Rosselló, que lo llevó sobre los mil dólares. Además, comparó ese salario con el que reciben los maestros de estados como Florida, Texas y Nueva York, que fluctúan entre los $4,600 y los $5,900.

“Entendemos que esta situación no aguanta más. En la medida en que se siga dilatando el aumento salarial a los maestros, menos profesionales vamos a tener en el país, y más aumento habrá en la salida de estos. Este debe ser el momento para que el compromiso de años tome forma, y se implemente una medida real, que atienda este justo reclamo”, expresó Bonilla Sánchez.

El presidente de la AMPR aprovechó la oportunidad para recalcarle a la Asamblea Legislativa que tome acción sobre otras medidas para garantizar atención prioritaria a la profesionalización, calidad y condiciones del magisterio, las que redundan directamente en un mejor aprendizaje de los estudiantes.

Destacó entre estas medidas, la reactivación de la Ley de Carrera Magisterial, la que constituía uno de los mayores incentivos con que contaban los maestros para ascender en rango y sueldo. Además, señaló que se debe otorgar incentivos a los maestros de áreas de difícil reclutamiento, así como aquellos que desarrollan proyectos de impacto académico en sus escuelas y a aquellos cuyos estudiantes obtienen resultados sobresalientes en las pruebas estandarizadas. Igualmente, afirmó que debe considerarse el desarrollo profesional gratuito, en coordinación con los programas de preparación de maestros de las Instituciones de Educación Superior, así como becas para estudios en áreas que el Departamento de Educación necesite readiestrar a los maestros.

Finalmente, Bonilla Sánchez aseguró que, si se quiere solidificar el magisterio en Puerto Rico y darle el sitial que corresponde a esta clase, el gobierno debe atar la acción de ajuste salarial a ofrecer condiciones laborales óptimas, de salud y seguridad, de desarrollo profesional y de oportunidades de mejoramiento para todos los maestros.