Víctor Bonilla Sánchez

El presidente de la Asociación de Maestros, Víctor Bonilla Sánchez. >Josian E. Bruno Gómez/EL VOCERO

Tras un análisis exhaustivo del protocolo del Departamento de Salud para el proceso de reapertura de las escuelas, el presidente de la Asociación de Maestros (AMPR), Víctor Bonilla Sánchez y la secretaria general de la Local Sindical indicaron que aunque les parece muy completo, el protocolo no se ajusta a la realidad de las comunidades escolares.

“Reconocemos que el protocolo es completo y atiende los diversos asuntos y escenarios para la apertura de las escuelas, pero una cosa es plasmarlo en un documento y otra implementarlo tomando en cuenta la realidad de nuestras escuelas. Ciertamente el protocolo te deja con muchas dudas, porque sabemos que cada comunidad escolar es un mundo y estamos a pocos días de la fecha de apertura. Reiteramos que la fecha debe ser en agosto y de forma paulatina”, explicó Bonilla Sánchez.

Mientras, Grichelle Toledo Correa, secretaria de la Local Sindical de la AMPR, sostuvo que el protocolo levanta muchas preocupaciones relacionadas a la salud y seguridad de los maestros y, por consiguiente, de los estudiantes dentro del plantel.

“El documento presentado contiene las áreas a tomar en cuenta a la hora de reabrir las escuelas. Sin embargo, dentro de las recomendaciones presentadas en el protocolo hay muchas que levantan preocupación porque conocemos como trabaja el DE. Una cosa es lo que está escrito y es recomendado y otra muy diferente lo que hará Educación”, afirmó.

Añadió que “la Unión no está de acuerdo en que se presente a trabajar un maestro que no tenga ambas dosis de la vacuna y haya pasado el tiempo de 10 días para cumplir con la inmunización. Por otro lado, se estipulan talleres para maestros, pero ¿cuándo serán? ¿Antes del reinicio de clases? Solicitamos se nos permita acceso a esos talleres”.

“Además, se menciona de una entrada y salida escalonada, tanto para los maestros y otro personal, como para los estudiantes. ¿Quién garantizará que lleguen y cumplan con los horarios escalonados? La verdad es que son muchos procesos para implementarlos en tan poco tiempo”, concluyó.

Toledo Correa agregó que “se hablan de los acrílicos o barreras físicas, pero el DE no tiene contemplado colocar acrílicos en los pupitres ni en ningún lugar en el plantel. También se menciona el uso de lavamanos externos en las escuelas, pero no tenemos conocimiento de que el DE haya informado la instalación de estos, así que solo contarán con los de los baños”.

“Cabe preguntarse, ¿quién estará a cargo de controlar las entradas y salidas en los baños? ¿Habrá personal asignado todo el tiempo para realizar esa tarea? Eso no lo contempla el protocolo. Son muchas las preocupaciones y las dudas que al momento no han sido aclaradas. Esto es un asunto que afecta la vida de los componentes de las comunidades escolares. Hay que ser responsables”, finalizó Toledo Correa.