UPR

La Universidad de Puerto Rico (UPR), Recinto de Río Piedras.

El Colectivo de Estudiantes Residentes del edificio de vivienda pública, ResiCampus, ubicado dentro del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), denunció que la institución busca desalojarlos en medio de la emergencia por el Covid-19.

No obstante, la administración de la UPR defendió que el pedido de desalojo se hace en el marco de un contrato de arrendamiento y que se ha cumplido con las notificaciones y alternativas para los estudiantes que tengan la necesidad de vivienda.  

“Hemos recibido cartas de la administración indicándonos que tenemos hasta este domingo, 31 de mayo para desalojar nuestras viviendas, amenazándonos con desactivar nuestras tarjetas de acceso y cerrar el edificio, y muchos no tenemos a dónde ir”, expresó Gabriela Ulloa, estudiante y residente de la vivienda universitaria.

Coralys Rodríguez de Jesús, estudiante-residente afectada, describió como alarmante la situación que enfrentan tanto estudiantes locales como extranjeros, muchos quienes además han perdido empleos e ingresos por el freno a la economía que ha representado la pandemia.

“Lo único que tenemos seguro es que ya al lunes, 1 de junio, muchos deambularemos las calles de Río Piedras y/o dormiremos en la calle o en nuestros carros”, sostuvo.

Añadió que muchos de los estudiantes son internacionales que tienen dificultades para regresar a sus países, sean porque estos han cerrado fronteras y se han cancelado muchos vuelos internacionales, o porque, ante la situación precaria de estos actualmente, no tendrían los recursos económicos para costear los gastos de viaje.

Por otra parte, hay estudiantes que fueron víctimas de agresión sexual y el victimario es un familiar directo y/o persona que reside cerca de sus hogares.

Otros son estudiantes que residen en lugares alejados a Río Piedras y no tienen acceso a transportación o cuentan en sus hogares con internet y/o recursos económicos para continuar sus estudios desde esos espacios, en el caso de que continúe la pandemia y se determine que las clases serán en línea.

También hay estudiantes que por su orientación sexual (Lgbttq), han sido botados de sus hogares y no pueden regresar a los mismos.

“De no tomarse pronta acción, muchos de estos estudiantes están destinados a deambular por las calles de Puerto Rico y ser futuros candidatos en el incremento de las estadísticas de personas infectadas por el virus Covid-19 por falta de un lugar seguro para vivir, una higiene adecuada y la protección necesaria”, finalizó Luis Enrique Vázquez, otro estudiante-residente.

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