Conferencia de prensa

En los últimos 12 años la cantidad de estudiantes en las escuelas de Puerto Rico mostró una reducción de un 44%, ya que de 544,138 estudiantes que habían en el 2006, la cifra se redujo a 306,652 alumnos en el 2018 debido, principalmente, a una combinación de bajas tasas de fertilidad y la migración.

Así lo reveló el más reciente estudio Disminución poblacional y cierres de escuelas en Puerto Rico del Centro de Estudios Puertorriqueños de Hunter College en Nueva York, el cual también señala que la cantidad de niños menores de cinco años de edad en las escuelas bajó de 251,606 en 2006 a 146,699 en 2017, lo que representa una disminución de un 42%.

Asimismo, se establece que la población en la Isla ha bajado en un 4% hasta alcanzar los 3.1 millones de habitantes, según los estimados más recientes del Censo. El estudio también indica que la migración se intensificó después del huracán María principalmente en familias con niños.

Precisamente, la población de niños menores de 18 años bajó un 42% en Puerto Rico. Para el año 2006, la población era de 251,606 niños, pero esa cifra disminuyó a 146,699.

Según datos del Censo, la población de mujeres de 15 a 50 años se redujo a 794,095 de 1,013,624 en ese mismo período. Esto representa un descenso del 28%. Además, el número de mujeres en el mismo grupo de edad que dieron a luz en los últimos 12 meses disminuyó a la mitad, de 44,623 nacimientos en 2006 a 22,160 en 2017.

El análisis dado a conocer hoy, martes, durante una actividad en la Biblioteca Carnegie, en el Viejo San Juan, brinda un análisis de la población infantil en la Isla y el impacto que ha tenido el cierre de las escuelas públicas en la niñez, los servicios educativos y la fuerza laboral.

EL VOCERO publicó en portada el 23 de abril que en los primeros dos años de administración de la hoy exsecretaria del Departamento de Educación (DE), Julia Keleher, fueron cerradas 438 escuelas públicas.

De acuerdo con los números oficiales presentados por la agencia a EL VOCERO, en el año fiscal 2017-2018 fueron eliminadas 183 escuelas, incluyendo 22 que sufrieron daños por el huracán María. Mientras que en el año fiscal 2018-2019 el total ascendió a 255.  

Sobre estos cierres, el estudio establece que han sido desproporcionados, ya que la mayoría han sido en áreas rurales (65%) comparado a un 35% en zonas urbanas. Señala, además, que un total de 306,652 niños se matricularon en el presente año escolar, según datos de Educación, lo que representa una reducción de un 11% comparado a la cifra de 2017 que fue de 346,096 estudiantes.

Sin embargo, se hace la salvedad de que las cifras podrían tener cambios, ya que la recopilación de esa data se detuvo con el paso de los huracanes Irma y María. Aunque revela que, antes del huracán María el 20 de septiembre de 2017, la migración infantil fue una tendencia durante la crisis económica de 2006 que se ha corroborado en estados donde más familias se han mudado tanto a zonas tradicionales como a nuevos estados.

“El hecho es que Puerto Rico experimenta un profundo cambio demográfico que afecta adversamente a la economía, a su desarrollo y, como consecuencia de esto, es innegable que la capacidad del gobierno de mantener los servicios a la población se verá afectada”, explicó el profesor Edwin Meléndez, director de El Centro de Estudios Puertorriqueños de Hunter College.

“El declive de la población en edades productivas puede dirigir a la isla hacia mayores desventajas económicas e incluso, en reducciones en el dinero que el gobierno destina para la niñez”, agregó.

Meléndez explicó que, a nivel demográfico, la población infantil y en edades productivas a nivel laboral de los puertorriqueños seguirá bajando mientras que la población de edad avanzada se expande.

Estas tendencias son impulsadas por el éxodo de familias en edades reproductivas o familias con niños, en particular después de los huracanes Irma y María, y por la baja en los nacimientos. Toda esta situación, a su vez, induce a unas repercusiones sociales y económicas serias para la isla, que continuarán por los próximos años.

“Esta situación que calificamos como un invierno demográfico en Puerto Rico exige una reevaluación urgente de las necesidades sociales y económicas para poder implementar políticas efectivas para toda la población que atienda los impactos negativos que se prevén”, sostuvo.

Asimismo, Meléndez indicó que el estudio ofrece una serie de recomendaciones de política pública para abordar lo que se puede hacer para prevenir el cierre de escuelas en comunidades vulnerables a través de la expansión de las escuelas públicas Montessori y proyectos similares. Se ofrece además ideas de cómo reutilizar para el beneficio comunitario las estructuras de las escuelas que han sido cerradas.

“Se necesita un enfoque más holístico y comprensivo para poder responder adecuadamente a estas tendencias y sus consecuencias. En otras palabras, se recomienda un plan maestro que considere el cierre, replanificación o construcción de escuelas nuevas en el contexto de las necesidades demográficas actuales y según las proyecciones futuras para acomodar las necesidades cambiantes de la población”, agregó.

Meléndez enfatizó en que uno de los programas que han surgido como alternativa ante los cierres son las escuelas Montessori. Este explicó que el aumento de escuelas Montessori, especialmente en zonas rurales, puede reducir y prevenir cierres adicionales de planteles.

“Los niños menores de 5 años componen la proporción más pequeña de la población de Puerto Rico en relación con otros grupos de edad. Este sector de la población requiere atención especial ya que los niños serán impactados en el futuro por las decisiones que se están tomando  actualmente en cuanto al cierre de escuelas, especialmente las primarias”, agregó. 

De acuerdo al estudio, los niños menores de 5 años componen la proporción más pequeña de la población de Puerto Rico en relación con otros grupos de edad. La cantidad de niños menores de cinco años de edad bajó en Puerto Rico de 251,606 en 2006 a 146,699 en 2017. Esto representa una baja de un 42%.

El documento, además, establece que la migración también jugó un papel importante en la disminución de la población infantil en Puerto Rico a comienzos del 2006. Si a esto se suma la crisis económica, y los huracanes Irma y María, se puede concluir que donde más se ha afectado es en los hogares con niños pequeños, según se desprende de la data obtenida.