FMPR

Distintos portavoces de organizaciones que representan a los maestros del sistema de enseñanza pública se reunieron ayer con representantes del Colegio de Ingenieros y Agrimensores y "confirmaron que las inspecciones que se han realizado en estos días a las escuelas no buscan determinar si los planteles son resistentes a sismos".

Así lo dieron a conocer en un comunicado de prensa donde agregan que "son inspecciones para detectar posibles daños ocurridos como consecuencia de los recientes eventos telúricos. Se trata de inspecciones oculares que no identifican potenciales riesgos en caso de terremotos". 

"Las inspecciones que estamos solicitando toman un tiempo mayor pero están dirigidas a salvar vidas de estudiantes, maestros y demás personal. De ellas surgen las deficiencias de las estructuras y se elaboran las medidas para corregirlas", señaló la presidenta de la Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR), Mercedes Martínez Padilla, en comunicado de prensa. 

Mientras, la presidenta de la Unión Nacional de Educadores y Trabajadores de la Educación (Unete), Liza Fournier Córdoba, comentó que "en la década del 2000 se repararon una serie de escuelas a un costo de $1 billón y es necesario que se identifiquen y se informe si han surgido nuevos hallazgos a raíz de los recientes movimientos sísmicos. Debe darse a conocer los planteles que no se han reparado para que se proceda con urgencia a corregir las deficiencias". 

Asimismo, la vicepresidenta del Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y Trabajadoras, Karen De León, planteó que es necesario conocer el estado de las escuelas que fueron cerradas en los pasados años para que se reabran y ofrezcan servicio a nuestros estudiantes. "Reclamamos escuelas seguras para todos los componentes de la comunidad escolar", agregó. 

De igual manera, el presidente de Educadores Puertorriqueños en Acción, Domingo Madera, comentó que estarán entregando una comunicación a los presidentes de los cuerpos legislativos solicitando "rigurosidad en los procedimientos, transparencia en la información al pueblo y participación de los padres, maestros y estudiantes en los planes y protocolos para enfrentar eventos sísmicos".

En ese sentido, Nelly Ayala León de la Asociación de Empleados de Comedores Escolares subrayó que las instalaciones de gas de los comedores escolares deben inspeccionarse con particular rigor pues cualquier avería puede provocar una explosión. 

Por su parte, la presidenta de Educamos, Migdalia Santiago, reclamó que se incluya al Colegio de Ingenieros y Agrimensores en la inspección de las escuelas para determinar si son resistentes a temblores fuertes, pues ello le añade un nivel de confianza a cualquier determinación que se tome. "Ellos son los expertos en estos asuntos y deben ser consultados", planteó Santiago.

Finalmente, la presidenta del Comité Timón de Madres y Padres de Educación Especial, Carmen Warren, indicó que solicitaron una reunión con los presidentes de la Cámara y el Senado, Carlos "Johnny" Méndez Núñez y Thomas Rivera Schatz, respectivamente; el secretario de Educación, Eligio Hernández ;y el ingeniero Carlos Pesquera, asesor de la gobernadora, Wanda Vázquez, previo al inicio del semestre escolar.

Las declaraciones de los distintos portavoces de organizaciones que representan a los maestros surgieron tras sostener una reunión con representantes del Colegio de Ingenieros y Agrimensores. En el cónclave estuvieron presentes también Miguel Rivera de la FMPR; Emilio Nieves de Unete; Wilson Torres de Educamos; y Wilkin Del Valle de la Asociación de Empleados de Comedores Escolares. 

En representación del Colegio de Ingenieros y Agrimensores estuvieron su presidente Juan F. Alicea Flores y el ingeniero Manuel Vélez.