escuela estudiantes

Con el inicio del mes llega una nueva realidad para miles de padres y madres en la Isla: tener que pagar el colegio y el cuido de sus hijos e hijas sin que estén acudiendo a la escuela y cuando son ellos precisamente los que han servido de maestros en las pasadas semanas.

Wanda Ayala, presidenta de la junta de directores de la Asociación de Educación Privada, dijo que son los contratos con cada colegio los que determinan cuándo y cómo se pagará por la educación privada.

“Si estos colegios se detuvieron, no están brindando el servicio, pudiera entenderse que una parte no está cumpliendo ese contrato. Pero, en su mayoría, no sé de ninguno que al momento no esté brindando el servicio de una manera u otra”, afirmó. “Si el colegio está trabajando de manera remota, dando educación a distancia, si está cumpliendo con su misión de proveer educación al estudiante —a menos que el contrato diga otra cosa— se está cumpliendo”.

¿Enviar trabajos a distancia o vídeos, se considera cumplir con la responsabilidad educativa?, se le preguntó.

“Todo depende de lo establecido en el contrato”, contestó. “Si la escuela ha continuado, la escuela está cumpliendo con su requerimiento contractual. Pero sería demasiado especulativo que yo —desde este marco de referencia— pueda hablar de una realidad si no veo la relación contractual entre el padre y el colegio”.

La opción que queda a estos padres y madres que no puedan pagar, es conversarlo con el colegio de sus hijos.

“Es lógico entender que dentro de las comunidades de padres haya uno que esté económicamente impactado. Tal vez algunos no tengan ninguna fuente de ingreso. Yo te garantizo que una conversación con el personal lo que va a conseguir es llegar a unos acuerdos”, afirmó.

Según dijo, los colegios más pequeños podrían beneficiarse de las ayudas del gobierno, pero insistió en que no es suficiente para cumplir con las responsabilidades que incluyen el pago de agua y luz.

“En una institución privada, un incentivo de $1,500 no paga ni la factura del agua ni la luz”, dijo al recordar que un reclamo similar surgió luego del huracán María en 2017. “Cada colegio privado es autónomo e independiente. Esto va a depender del tipo de relación contractual que tenga cada familia con la institución. Cuando matriculas a un niño, estableces una relación contractual, como cuando haces una hipoteca. Los colegios privados también tienen unas necesidades económicas que tienen que subvencionar. Esto, además de que la ayuda gubernamental que tienen los colegios es ninguna”, apuntó.

DACO podría intervenir

De haber alguna queja contra alguna institución educativa, la agencia llamada a atenderlo es el Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO). La secretaria, Carmen Salgado, dijo que al momento solo han recibido una consulta por parte de un consumidor.

“DACO es el foro y hasta ahora solo hemos tenido una consulta que nos llamaron para verificar los términos del acuerdo firmado con el colegio y si está en violación”, explicó Salgado. “Tendrían que radicar una querella con la documentación del acuerdo que firmaron porque cada situación es particular y depende de lo que esté haciendo el colegio... si están proveyendo material, exámenes”.

Expresó que “tenemos que escuchar las dos partes para evaluar lo que se traiga”.