Escuela

Padres, estudiantes y maestros de la escuela Jaime C. Rodríguez se reunieron ayer en para hablar sobre el futuro del plantel, cerrado desde el 20 de septiembre.  >Josian E. Bruno Gómez / EL VOCERO

YABUCOA - Los padres, maestros y estudiantes de la escuela montessori Jaime C. Rodríguez se expresaron ayer preocupados ante la posibilidad de que el plantel escolar sea cerrado tras el paso del huracán María.

“Nuestro reclamo es que pongan por prioridad a esta escuela, ya que en Yabucoa todas las demás escuelas han abierto menos la nuestra. Que pongan de prioridad la educación de nuestros niños. Somos una comunidad que estamos unida y que estamos listos para comenzar”, dijo Claribel de Jesús, madre de dos niñas gemelas de ocho años, que estudian en dicha escuela.

En entrevista con EL VOCERO, De Jesús indicó que sus hijas se afectarían grandemente si son matriculadas en otra escuela. Explicó que las niñas han encontrado en el proyecto montessori “paz”, porque se trata de una iniciativa educativa diferente, individualizada, donde se le presenta a cada niño la educación conforme a sus necesidades.

“Sería una decepción bien grande (si cierran dicha escuela). Ya ellos están encaminados en una educación montessori. Por nada podemos permitir que nos cierren la escuela. Ya estamos listos para comenzar, lo que falta es la decisión del Departamento que nos de la orden de comenzar”, afirmó De Jesús.

Mientras, Luz Dávila, madre de otras estudiantes, expresó que su preocupación es el cierre del plantel escolar, ya que llevan varios años con esa incertidumbre.

“En estos momentos no se puede cerrar la escuela porque esta es la primera escuela montessori aquí en Yabucoa y los niños han acogido muy bien este proyecto donde han venido niños de otras escuelas. Aquí tenemos varias alianzas y hasta varias integraciones de otras universidades. Durante esta crisis, la comunidad ha venido a esta escuela a recibir alimentos, provisiones y demás”, dijo Dávila.

De igual forma, estudiantes entrevistadas por este medio coincidieron en que estarían tristes si se les cierra el lugar. Afirmaron que “todo” en la escuela es de su agrado porque es un lugar “grande” y “agradable”.

De hecho, Milena Medina Ramos, una niña de seis años, expresó que su escuela “es la mejor” porque le permite compartir con sus otros amigos, aprender y disfrutar de las materias de ingles y artes, las cuales son las clases que más le gusta. “Si cierran esta escuela, el programa montessori se va cerrar por siempre”, sentenció.

Asimismo, Geliann Berrios Dávila, una estudiante de 10 años, precisó que le encanta su escuela porque puede también jugar con sus compañeros de clase y tiene un patio grande. “La clase que más me gusta es ciencia”, abundó Berrios Dávila.

Por su parte, las hermanas Darielis y Clarielis Feliciano de Jesús están satisfechas con su escuela porque es grande, tienen donde jugar, cuentan con muchos amigos y excelentes maestros. “Aunque se nos fue la escuela. Nosotros nos divertimos aquí”, dijo Darielis.

Habla la directora

En tanto, la directora del plantel, Maraida Caraballo Martinez, pidió que los niños sean reinstalados al sistema educativo, que reciban los servicios necesarios, ya que la escuela actualmente permanece cerrada desde el huracán.

“No tenemos autorización todavía del Departamento (de Educación) para la reapertura. Estamos esperando eso. Entendemos que esto debe ocurrir en esta semana”, dijo Caraballo, quien expresó, además, que dicho plantel es importante porque cuenta con un excelente personal y tiene una buena comunidad, la cual se integra en todo lo que es el aprendizaje de los estudiantes, participa activamente en todas las actividades y los padres se comprometen con la educación de sus hijos.

Las declaraciones de Caraballo surgieron en un aparte con este medio luego de finalizada una asamblea de padres en donde se discutieron varias alternativas para que la escuela pudiese reabrir. En la misma, los padres se mostraron satisfechos por la enseñanza que reciben sus hijos y se mostraron hasta dispuestos a colaborar en la restauración de dicha escuela.

También Sheila Cruz, portavoz del Instituto Nueva Escuela (INE), enfatizó que dicha organización está dispuesta a contribuir en la reapertura del plantel. “Estamos comprometidos con la educación”, enfatizó.

EL VOCERO supo que esta escuela podría ser reubicada en una escuela que también tiene daños sustanciales y que no había sido reabierta desde hace algún tiempo. Sin embargo, la portavoz de prensa del Departamento de Educación, Yolanda Rosaly, afirmó que no se van a consolidar escuelas en este momento.

Según la inspección, el plantel tiene daños estructurales como techo desprendido, filtración de agua, cables de comunicación colgantes, cables del tendido eléctrico dentro de la escuela, techo de zinc volado, no tiene algún sistema de ventilación, no tiene energía eléctrica y tiene completamente inservible el comedor escolar.

Hasta ayer, tanto los padres como los maestros habían ayudado para que la escuela tenga oasis de agua, toldos en los techos y hasta han conseguido organizaciones dispuestos a donar materiales. La escuela cuenta con el sistema de agua potable.