Scientist wearing protective gloves examining dna samples
La Universidad de Puerto Rico ha recibido fondos para encaminar varias investigaciones. >Suministrada

La pandemia del Covid-19 no puso un detente a las investigaciones que realiza la Universidad de Puerto Rico (UPR) y, en cambio, implicó la apertura de nuevos campos de investigación.

La UPR recibió fondos para realizar 10 investigaciones sobre el Covid-19, incluyendo la prevalencia del virus y posibles medicamentos, las cuales están activas.

Ubaldo Córdova, vicepresidente de Asuntos Académicos, Estudiantiles e Investigación e Innovación de la UPR, aseguró a EL VOCERO que el ritmo de estas investigaciones se mantiene, aun cuando algunas reuniones comenzaron a realizarse a distancia.

“Yo diría que la mayoría de las actividades han continuado con normalidad en la nueva realidad que estamos experimentando. El llamado ha sido a que esas actividades que no se deban realizar o que se puedan realizar de manera remota, que se hagan de manera remota”, explicó. “Esas actividades presenciales que son laboratorios bien específicos que tienen materiales biológicos que pueden presentar un riesgo si no hay atención directa, eso ha continuado. Las actividades que se hacen remotamente son las reuniones entre los investigadores. Hay mucho trabajo teórico que se puede realizar de manera remota”, añadió.

La primera orden ejecutiva en respuesta a la pandemia firmada por la exgobernadora Wanda Vázquez fue enmendada en parte para permitir que estas investigaciones universitarias continuaran, aunque con las debidas medidas de precaución.

La UPR —al igual que el resto de las instituciones educativas— ofreció clases el pasado semestre a distancia casi en su totalidad, excepto las que requieren laboratorio. De acuerdo con el funcionario, algunos de estos cursos se ofrecen de manera híbrida.

“Mas del 95% de los cursos son ‘online’. Pero los cursos que se están realizando de manera presencial son híbridos, con medidas estrictas de seguridad”, afirmó.

“Se han adaptado muchos laboratorios para que tengan componentes virtuales. Lo presencial es bastante reducido y fueron alteradas para que se cumpla con el propósito académico y a la vez se pueda atender los criterios de seguridad”, puntualizó.