bebé infante

>Vía Visualhunt

Médicos de Inglaterra han registrado el caso de lo que podría llamarse un “bebé milagro”, que nació prematuro, murió, fue resucitado y luchó contra graves enfermedades, incluyendo coronavirus, para lograr estar con sus padres.

Se trata del pequeño Archie Edwards, quien nació sin latidos el pasado 1 de diciembre en el Hospital General de Burnley en Lancashire.

Los médicos lograron resucitar al bebé luego de 40 minutos de compresiones torácicas.

Afortunadamente, el pequeño sobrevivió. Sin embargo, tuvo que enfrentarse a las consecuencias de un nacimiento prematuro, ya que vino al mundo 15 semanas antes de lo planeado por sus padres, Sheree Murray y Robert Edwards, ambos de 21 años.

“Al principio me sorprendió más que nada porque no tuve complicaciones durante el embarazo”, dijo la madre del pequeño.

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Posted by Sheree Murray on Sunday, December 6, 2020

Con un peso de 1.68 libras, el pequeño Archie tenía mucho porque luchar, sobre todo al cumplir cinco semanas cuando fue detectada la bacteria E. coli en su organismo y la cual le provocó sepsis.

El panorama se volvió a un más desolador cuando los médicos descubrieron que el niño fue contagiado con coronavirus, siendo incluso uno de los casos más jóvenes de Covid-19 en Inglaterra.

Pero nada parece detener las ganas de vivir de este pequeño, quien ahora se recupera favorablemente en la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital General de Burnley.

“Siempre quise ser madre, así que estaba absolutamente en la Luna cuando descubrí que estaba embarazada, y no queríamos perderlo. Pero es un luchador y abrazarlo por primera vez se sintió completamente surrealista. Era muy ligero, lo tenía en mi pecho, lo único que sentía era su cabeza y lo hacía sentir como si fuera real. Estoy tan feliz con el progreso que ha logrado, estoy tan orgullosa de él”, expresó Sheree, de acuerdo con una cita de Infobae.

Ambos padres relataron lo que ocurrió el pasado 30 de noviembre, cuando ella empezó a sentir un dolor agudo y temieron que se tratara de un aborto espontáneo.

Ahora, ambos esperan con ilusión el momento en que su bebé milagro sea dado de alta para conocer su hogar, lo cual esperan ocurra en marzo.

“Les tomó tanto tiempo que quería hacer algo por él. Me estaba sintiendo molesto. Me senté junto a Sheree y recé. Cuando dijeron que tenía un latido del corazón, nunca me sentí tan agradecido en mi vida”, recordó el padre asegurando que los 40 minutos que tardaron en resucitarlo pareció una eternidad.