BEIJING — Las autoridades sanitarias chinas pidieron hoy a la población de Wuhan que evite multitudes y aglomeraciones, luego de advertir que una nueva enfermedad viral que afecta a más de 400 personas y mató a al menos 17 podría extenderse aún más.

El pedido se efectuó cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) se reunía con un grupo de expertos independientes para discutir si el brote debería declararse emergencia global.

El número de nuevos casos aumentó drásticamente en China, que es el epicentro del brote. Diecisiete personas habían muerto y 440 casos estaban confirmados, todas en la provincia Hubei, desde que surgió el brote en Wuhan, la capital provincial, a finales del mes pasado, informaron funcionarios el miércoles.

“Ya ha habido contagio entre humanos e infección de trabajadores médicos”, señaló Li Bin, subdirector de la Comisión Nacional de Salud, durante una conferencia de prensa con expertos en salud. “La evidencia ha mostrado que la enfermedad se ha transmitido a través de las vías respiratorias y existe la posibilidad de mutación virósica”.

La enfermedad es provocada por un nuevo tipo de coronavirus, una familia de virus que pueden causar tanto el resfriado común como patologías más graves como el brote de síndrome respiratorio agudo grave (SARS) que se extendió de China a más de una decena de países en 2002 y 2003, causando unos 800 muertos. Algunos expertos han encontrado similitudes entre el nuevo coronavirus y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), otro coronavirus que no se propaga fácilmente entre humanos y se cree que es portado por camellos.

Sin embargo, la agencia de la OMS tuiteó esta semana que “ahora puede haber transmisión sostenida entre humanos”, lo que aumenta la posibilidad de que la epidemia se propague más fácilmente y ya no requiera una fuente animal para generar infecciones, como se reportó en un inicio.

En Tailandia, las autoridades confirmaron el miércoles cuatro nuevos casos, en un ciudadano tailandés y tres visitantes chinos. Japón, Corea del Sur, Estados Unidos y Taiwán reportaron un caso cada uno. Todos los enfermos son gente de Wuhan o que habían viajado allí recientemente.

“La situación está bajo control aquí", dijo el ministro de Salud tailandés, Anutin Charnvirakul, a la prensa, y añadió que no hay reportes de que la infección se haya propagado. “Los revisamos a todos: taxistas, gente que llevó las sillas de ruedas de los pacientes, doctores y enfermeras que estuvieron cerca”.

Macao, una antigua colonia portuguesa que ahora es una ciudad semiautónoma china, reportó también un caso hoy.

Algunos expertos consideran que ya se alcanzó el umbral para declarar una emergencia internacional.

El doctor Peter Horby, profesor de enfermedades infecciosas emergentes en la Universidad de Oxford, dijo que había tres criterios para dicha determinación: el brote debe ser un evento extraordinario, debe haber riesgo de propagación internacional y se requiere una respuesta global coordinada.

“En mi opinión, ya se llegó a esos tres criterios”, dijo.

En respuesta al caso en Estados Unidos, el presidente Donald Trump dijo: “Sí tenemos un plan y creemos que se va a manejar muy bien. Ya lo manejamos muy bien... estamos en muy buena forma y creo que China también está en muy buena forma”.

En Wuhan, las farmacias restringieron la venta de cubrebocas debido a la demanda elevada. Los residentes dijeron que no estaban demasiado preocupados siempre y cuando tomen medidas preventivas.

“Como adulto, no estoy demasiado preocupado por la enfermedad", afirmó Yang Bin, padre de un niño de 7 años. “Creo que estamos más preocupados por nuestros niños”.

Trabajadores de salud equipados con trajes protectores fueron vistos llevando suministros y camillas al Centro de Tratamiento Médico de Wuhan, donde se atiende a algunos pacientes.

Las agencias de viaje que organizan visitas a Corea del Norte dijeron que la hermética nación vetó la entrada de turistas extranjeros a causa del brote. La mayoría de los que visitan el país son chinos o entran a través de la vecina China. Pyongyang también cerró sus fronteras durante el brote de SARS en 2003.

Otros países han reforzados los controles a viajeros procedentes de China, especialmente de Wuhan. Las preocupaciones aumentaron por la cercanía del feriado del Año Nuevo Lunar, cuando millones de chinos viajan tanto por el país como al extranjero.

Las autoridades señalaron que era muy pronto para comparar el nuevo virus con el SARS o el MERS en términos de mortalidad. Atribuyeron el incremento de nuevos casos a las mejoras en la detección y monitoreo.

“Seguimos en el proceso de aprender más sobre esta enfermedad”, explicó Gao Fu, miembro de la Academia de Ciencias de China y presidente del Centro para el Control de Enfermedades, en la misma conferencia de prensa.