AstraZeneca

En la foto dosis de la vacuna de AstraZeneca contra el Covid-19. >Rahmat Gul/AP

La tercera vacuna rusa anticovid-19 ha sido ya registrada por el Ministerio de Salud Rusia.

CoviVac, como se le identifica la vacuna, fue creada por el Centro Científico Federal de Investigaciones y Desarrollo de Fármacos Inmunobiológicos M.P. Chumakov.

Las primeras 120,000 dosis de CoviVac se lanzarán a la circulación civil a mediados de marzo, según se dijo.

Entretanto, los ensayos clínicos de la combinación de la vacuna Sputnik V y el fármaco desarrollado por AstraZeneca y la Universidad de Oxford ya han empezado, informaron los investigadores a través de la cuenta oficial de Twitter de la vacuna rusa.

Los expertos explican que “la inmunidad creada tras la primera inyección de AstraZeneca impide que la segunda dosis sea efectiva”, presentando una eficacia general de solo el 55 %, a menos que haya una espera de tres meses.

“El uso de la vacuna Sputnik V como el segundo componente de la vacuna de AstraZeneca elimina la necesidad de esperar durante tres meses. Los ensayos clínicos de este enfoque ya han comenzado”, indicaron los especialistas

Actualmente, la población en Rusia puede vacunarse contra el Covid-19 con la Sputnik V, desarrollada por el Centro Gamaleya junto con el Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF), cuyo fármaco se convirtió en la primera vacuna registrada del mundo contra el coronavirus SARS CoV-2.

Además, en octubre pasado, las autoridades sanitarias registraron otra vacuna, llamada EpiVacCoron, desarrollada por el centro de virología y biotecnologías Véktor.

Los creadores de CoviVac todavía no han pasado a la tercera fase de ensayos clínicos con un número de participantes estadísticamente relevante.

En la primera fase participaron un total de 200 personas, 150 de las cuales recibieron la vacuna y otras 50 el placebo en forma de hidróxido de aluminio.

La segunda fase de ensayos clínicos también contó con la participación de 200 personas, pero a diferencia de la primera fase, cuando los investigadores estudiaban la seguridad de la vacuna, durante la última etapa ya se enfocaron en la formación de anticuerpos y la inmunogenicidad, en otras palabras, la capacidad de activar el sistema inmunitario e inducir una respuesta inmune al Covid-19.

A diferencia de las vacunas rusas anticovid Sputnik V y EpiVacCorona, la CoviVac prevé la inyección de la segunda dosis dos semanas después de la primera inoculación en lugar de tres semanas, lo cual es importante en condiciones de una pandemia, precisó el científico.

La principal diferencia entre la CoviVac y otras vacunas es que se trata de una vacuna muerta, es decir, que se basa en el virus inactivado, y por lo tanto, es incapaz de provocar la enfermedad. Los científicos usaron el cultivo celular ruso que reproducen en el centro tras tomar muestras de los pacientes hospitalizados que contrajeron el Covid-19.

En lo que respecta a la mezcla de las vacunas británicas y rusas, el pasado 11 de diciembre, AstraZeneca aceptó una propuesta de los desarrolladores de la vacuna Sputnik V para estudiar la posible combinación de ambos medicamentos.

Por otra parte, a principios del febrero, el Ministerio de Salud de Azerbaiyán concedió permiso para realizar el primer estudio del mundo de una combinación de vacunas contra el coronavirus, según el Fondo Ruso de Inversiones Directas. Este programa durará seis meses, se desarrollará en diferentes países y se espera que cuente con 100 voluntarios en cada etapa.

“Estamos dispuestos a desarrollar la cooperación con otros fabricantes para aumentar el número de medicamentos asequibles y eficaces”, declaró el director general del fondo ruso, Kiril Dmítriev, tras considerar que “para derrotar al coronavirus es necesario unir fuerzas y utilizar las soluciones más avanzadas”.