El papa Francisco ha asignado un monto inicial de 750,000 dólares para un fondo destinado a ayudar a hospitales, escuelas, asilos de ancianos y otras instalaciones administradas por la Iglesia católica en países pobres afectados por el coronavirus.

El pontífice exhortó hoy a las entidades católicas de todo el mundo que contribuyan al fondo administrado por las Sociedades de la Misión Pontifical, la agencia oficial del Vaticano que se encarga de unas 1,110 diócesis pobres en Asia, África, Oceanía la Amazonía.

Según datos de la Universidad Johns Hopkins, hasta hoy había unas 1.29 millones de personas infectadas en todo el mundo y casi 71,000 muertos.