Argentina legaliza el aborto; marca un hito en Latinoamérica

Activistas a favor del derecho al aborto miran afuera del Congreso en Buenos Aires la sesión en la que el Senado legalizó la interrupción del embarazo en Argentina el miércoles 30 de diciembre de 2020.

La nueva ley que autoriza el aborto hasta las 14 semanas es “revolucionaria” y un “paso crucial” para eliminar la discriminación contra las mujeres y niñas en Argentina, pues la prohibición de la interrupción voluntaria del embarazado discriminaba a las mujeres y niñas más pobres y que no pueden permitirse viajar al extranjero o pagar un procedimiento seguro, a juicio de expertas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Las expertas de la ONU en derechos humanos han elogiado este paso en Argentina que, esperan, convertirá a la nación sudamericana “en un modelo” para toda América Latina “y más allá”.

“La penalización del aborto no contribuía significativamente a disminuir las interrupciones de embarazos, sino que simplemente llevaba a las mujeres a abortos clandestinos e inseguros, y muchas mujeres murieron como resultado de ello”, comentan las relatoras en un comunicado en el que califican de “revolucionaria” la nueva ley y “un paso crucial para eliminar la discriminación contra las mujeres y las niñas”.

Hasta ahora, Argentina permitía el aborto solo en casos de violación sexual o cuando la salud de la mujer estaba en peligro, aunque en la práctica no estaba disponible ni siquiera por estos motivos.

La nueva ley, aprobada en el Senado el 30 de diciembre legaliza los abortos hasta la 14ª semana de embarazo y es el fruto de años de activismo en favor de los derechos de la mujer.

“Aplaudimos la extraordinaria movilización de las y los activistas del país que contribuyeron a la aprobación de esta ley”, dijeron las expertas.

La Oficina de Derechos Humanos en América del Sur, calificó la nueva ley como “un avance significativo para los derechos humanos de las mujeres y niñas en la región”.

Mientras que la Alta Comisionada, la chilena Michelle Bachelet, recordó en un tuit que “casi todas las muertes relacionadas con el aborto ocurren en países que lo criminalizan o restringen severamente, forzando a las mujeres a recurrir a procedimientos inseguros”.

La ley vigente también discriminaba a las mujeres y niñas que viven en la pobreza y que no pueden permitirse viajar al extranjero o pagar un procedimiento seguro, como podían hacer aquellas con más recursos económicos, indican las relatoras.

Además, contribuyó a la continuación forzada de embarazos, incluso en casos en que el embarazo era consecuencia de una violación, recordaron las expertas, entre las que figuran Elizabeth Broderick, Melissa Upreti, Dorothy Estrada Tanck, Ivana Radačić, Meskerem Geset Techane y Tlaleng Mofokeng, miembras del Grupo de Trabajo sobre la discriminación contra mujeres y niñas.

Citan las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud que muestran que los países en los que las mujeres obtuvieron el derecho a interrumpir sus embarazos en los años 70 y 80 —y también tienen acceso a la información y a todos los métodos anticonceptivos— tienen tasas más bajas de interrupciones del embarazo.