LGBT

La Corte Suprema determinó el jueves que la ciudad de Filadelfia violó la Primera Enmienda cuando congeló el contrato de una agencia católica de cuidado de crianza que se negó a trabajar con parejas del mismo sexo como posibles padres, debido a que esta cree que el matrimonio debe ser entre un hombre y una mujer.

La disputa surgió porque Catholic Social Services (Servicios Sociales Católicos), que recibía fondos de los contribuyentes, no estaba dispuesta a trabajar con parejas LGBTQ como padres adoptivos debido a sus objeciones religiosas al matrimonio entre personas del mismo sexo.

La política llamó la atención localmente en 2018, tras lo cual el gobierno congeló el contrato poco después. El grupo dirigido por Sharonell Fulton, quien ha criado a más de 40 niños a lo largo de 25 años, presentó entonces la demanda.

La cuestión ante la corte era si Filadelfia podía exigir a las agencias de crianza que cumplieran con su ley de no discriminación.

El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, escribió la opinión mayoritaria de seis de los nueve magistrados. Los jueces Thomas, Alito y Neil Gorsuch se unieron al resultado, pero no compartieron el razonamiento de la mayoría, y quedaron decepcionados con el resultado.

“La Corte ha emitido un destello de una decisión que deja a la libertad religiosa en un estado confuso y vulnerable”, escribió Alito. “Aquellos que cuentan con esta Corte para defender la Primera Enmienda tienen todo el derecho a sentirse decepcionados, al igual que yo”.

“La decisión de hoy es otra victoria para los grupos religiosos, pero no la principal que buscaban”, dijo Steve Vladeck, analista de la Corte Suprema para CNN y profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas.

“Los tres magistrados más conservadores de la corte querían anular tres décadas de precedentes y someter virtualmente todas las regulaciones gubernamentales que inciden en la práctica religiosa al escrutinio judicial más riguroso. Pero el presidente del Tribunal Supremo Roberts y los magistrados Kavanaugh y Barrett parecían reacios, o al menos no listos todavía, para hacer tal movimiento, apoyando la decisión en terrenos más estrechos”, agregó. “Eso también puede explicar por qué ninguno de los tres jueces más progresistas disintió”.

Roberts, junto con los liberales en la corte, así como los jueces Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett, se centró en el hecho de que Filadelfia no había mostrado una buena razón por la que el contrato debería congelarse y señaló que había otras agencias disponibles para trabajar con parejas del mismo sexo.

“Es evidente que las acciones de la Ciudad han obstaculizado el ejercicio religioso de CSS [Servicios Sociales Católicos] al ponerlo a elegir entre restringir su misión o aprobar relaciones inconsistentes con sus creencias”, escribió. El magistrado agregó que la agencia “solo busca una opción que le permita continuar sirviendo a los niños de Filadelfia de una manera consistente con sus creencias religiosas; no busca imponer esas creencias a nadie más”.

La ciudad, señaló, había permitido otras exenciones basadas en el estado civil o la discapacidad, pero no una exención a la agencia por sus creencias religiosas.

La fiscal de la ciudad de Filadelfia, Diana Cortés, dijo el jueves que estaba decepcionada con la decisión.

“Con la decisión de hoy, la Corte ha usurpado el juicio de la Ciudad de que una política de no discriminación es lo mejor para los niños bajo su cuidado, con consecuencias inquietantes para otros programas y servicios del gobierno”, dijo. “Al mismo tiempo, la ciudad está contenta porque la Corte Suprema, como pretendían los demandantes, no cambió radicalmente la ley constitucional existente para adoptar una norma que obligaría exenciones religiosas ordenadas por la corte a las obligaciones cívicas en todos los ámbitos”.

Catholic Social Services es una organización religiosa sin fines de lucro afiliada a la Arquidiócesis de Filadelfia, que brinda servicios de crianza temporal en la ciudad. Es una de las 30 agencias de cuidado de crianza que tiene un contrato con la ciudad que se renueva anualmente.

Cuando un niño que necesita cuidado de crianza pasa a estar bajo la custodia de la ciudad, Servicios Humanos lo dirige a una de estas agencias, que a su vez elige al padre o padres de crianza apropiados para el niño. El contrato incluye lenguaje que prohíbe a las agencias discriminar por motivos de raza, color, religión u origen natural según las ordenanzas locales.

Un tribunal federal de apelaciones falló a favor de la ciudad, sosteniendo que la política es una “ley neutral, de aplicación general, y las opiniones religiosas de los [Servicios Sociales Católicos] no le dan derecho a una excepción”.

El tribunal sostuvo que la agencia de crianza no logró convencer que la ciudad la atacó por sus creencias religiosas, o que estaba motivada por mala voluntad contra su religión, en lugar de una sincera oposición a la discriminación basada en orientación sexual”. Agregó que la ciudad actuó de “buena fe” en su esfuerzo por hacer cumplir sus leyes contra la discriminación.

Por su parte, la organización católica señaló que ha prestado servicios a la ciudad a lo largo de más de 100 años, durante los cuales ninguna pareja del mismo sexo había solicitado la certificación de cuidado de crianza temporal.

Antes de las pasadas elecciones, la administración Trump se puso del lado de la agencia de acogida y argumentó que la ciudad violó sus derechos y mostró hostilidad hacia sus creencias.

Neal Katyal, un abogado de la ciudad, destacó que, si bien la organización continúa ayudando a los niños de crianza temporal a través de otros contratos gubernamentales y puede apoyar a los padres en su capacidad privada, no puede celebrar contratos con el gobierno mientras elude el requisito de no discriminación de la ciudad.

Katyal hizo hincapié en que ni el tribunal de distrito ni el tribunal de apelaciones determinaron que la agencia estuviera siendo atacada por sus creencias religiosas.

Los abogados de la ACLU, que está involucrada en el caso, dijeron que este podría tener “consecuencias profundas” para los más de 400 mil niños en hogares de acogida en todo el país.

*Con información de CNN