WASHINGTON — Estados Unidos no dejará de ejercer una presión máxima contra Irán, aseveró el vicepresidente Mike Pence el lunes en momentos que el acuerdo nuclear entre el país de Medio Oriente y las potencias mundiales parece desmoronarse.

El comentario de Pence frente a una organización cristiana pro-israelí de que Estados Unidos “nunca permitirá que Irán obtenga un arma nuclear” se produjo el mismo día que los iraníes comenzaron a enriquecer uranio a un nivel de 4.5%, superando el límite impuesto en el acuerdo nuclear de 2015 que fue concretado durante el mandato del entonces presidente Barack Obama.

Reiterando comentarios realizados a menudo por el presidente Donald Trump, Pence señaló que el acuerdo internacional simplemente hizo que Irán se demorara para obtener un arma nuclear por “apenas una década” y entregó miles de millones de dólares en ayuda económica que los iraníes podrían utilizar para remunerar ataques terroristas.

Desde que Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo hace más de un año, su gobierno ha reimpuesto sanciones sobre Teherán y colocó a su Guardia Revolucionaria en la lista de grupos terroristas extranjeros.

“Irán debe elegir entre cuidar a su pueblo y seguir financiando a sus representantes que propagan la violencia y el terrorismo en toda la región y exhalan odio asesino contra Israel”, comentó Pence.

El vicepresidente dijo que las acciones de Estados Unidos han tenido éxito en cuanto a “reducir” la capacidad de Irán para apoyar al terrorismo en el Medio Oriente, pero también puntualizó que la República Islámica había aumentado su “actividad maligna y violencia en la región” en los últimos meses.

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