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El brote del coronavirus podría causar la muerte de entre 100,000 y 200,000 estadounidenses, advirtió el domingo el máximo experto en enfermedades infecciosas del gobierno de Estados Unidos, después de que los focos de infección en casas de ancianos y una creciente lista de ciudades afectadas incrementaron la sensación de miedo en toda la nación.

El doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas, realizó su pronóstico pesimista durante una entrevista con CNN, donde añadió que millones de estadounidenses podrían resultar infectados.

Por la tarde, Estados Unidos registraba más de 135,000 casos y 2,400 fallecimientos, de acuerdo con el conteo de la Universidad Johns Hopkins, aunque se cree que el número real de infecciones es mucho más elevado debido a la escasez de análisis y las enfermedades leves que no han sido reportadas.

A nivel mundial se han reportado más de 710,000 infecciones y más de 33,000 fallecimientos, la mitad de ellos en Italia y España, en donde los hospitales están rebasados y el sistema de salud está abrumado.

El estado de Nueva York —donde el saldo de decesos se acerca a mil, 200 más que en la víspera — sigue siendo el epicentro del brote en Estados Unidos, y la mayoría de los casos fatales se han registrado en la ciudad de Nueva York. Pero se han reportado incrementos de infecciones en todas partes del país, no sólo en zonas metropolitanas sino también en localidades rurales de la región centro-norte y los centros de esquí de las Rocallosas.

"Esto no va a mejorar pronto", dijo el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo.

El virus avanza rápidamente en casas de ancianos, instalaciones de cuidados geriátricos y otros lugares con personas de edad avanzada y de salud vulnerable, propagándose como "fuego sobre la hierba seca", declaró Cuomo.

Desde que Estados Unidos registró su primer gran brote de coronavirus a principios de este mes —en una casa de ancianos de Kirkland, Washington—, una serie de instalaciones han tenido que enfrentar infecciones entre sus residentes y miembros del personal.

Hace una semana, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informaron que había pacientes con Covid-19 en 147 asilos de ancianos ubicados en 27 estados. El problema ha empeorado desde entonces.

En Woodbridge, Nueva Jersey, toda una casa para ancianos reubicó a sus residentes después de que se confirmaran alrededor de 25 casos confirmados.

En Luisiana, al menos 11 instalaciones de este tipo, la mayoría de ellas en el área de Nueva Orleans, han reportado casos. En Mount Airy, Maryland, se registró un fallecimiento vinculado al virus en una residencia en donde había 66 infecciones confirmadas.

A los amigos y familiares de los residentes se les ha prohibido el ingreso en un intento por contener la propagación del virus.

"Tengo la sensación de que posiblemente no vuelva a ver a mi mamá", dijo James Preller, cuya madre de 94 años, Ann Preller, es residente de Peconic Landing, una comunidad de jubilados cerca de Greenport, en Long Island, Nueva York, en donde siete personas han muerto en las últimas dos semanas.

Brian Lee de Families for Better Care, un grupo defensor de personas que viven en instalaciones de atención a largo plazo dijo que, en un asilo de ancianos "donde hay un brote que está fuera de control, es prácticamente una sentencia de muerte". Pero también señaló que la manera en que los residentes han sido confinados del mundo exterior es casi tan preocupante como la enfermedad misma.

En Nueva York, el virus está asediando a algunos de los vecindarios más pobres de la ciudad, y los datos indican una elevada tasa de infecciones en zonas de alta densidad con grandes poblaciones de personas que no hablan inglés.

El doctor Craig Smith, quien encabeza el departamento de cirugía en el Centro Médico New York-Presbyterian de la Universidad de Columbia, dijo que el hospital probablemente se vea obligado a enfrentar "escenarios apocalípticos" en las próximas semanas, donde tendrán que racionarse los respiradores y las camas en la unidad de cuidados intensivos.