MOSCÚ— El presidente ruso Vladimir Putin advirtió el miércoles que el mundo se arriesga a caer en una mayor inestabilidad en momentos en que la pandemia de coronavirus se combina con rivalidades globales y otras tensiones internacionales.

Hablando por teleconferencia en una reunión virtual del Foro Económico Mundial, Putin mencionó la creciente desigualdad, el desempleo y un aumento del populismo como chispas potenciales de nuevos conflictos que pudieran sumir el mundo en una "antiutopía oscura".

"La pandemia ha exacerbado los problemas y desequilibrios que se han ido acumulando", dijo el líder ruso. "Las instituciones internacionales se están debilitando, los conflictos generales se están multiplicando y la seguridad global se está degradando".

Putin elogió la decisión de Rusia y Estados Unidos de extender su último pacto de control de armas nucleares, pero añadió que las crecientes tensiones se están pareciendo a la situación previa a la Segunda Guerra Mundial.

"Espero sinceramente que un conflicto global tan 'caliente' sea imposible ahora. Significaría el fin de la civilización", dijo. "Pero la situación pudiera volverse impredecible y salirse de control. Existe un peligro real de que pudiéramos enfrentar una baja en el desarrollo cargada con intentos de resolver contradicciones buscando enemigos internos y extranjeros y la destrucción de los valores tradicionales básicos".

Putin atribuyó el empeoramiento de la situación económica a un modelo económico liberal occidental que, dijo, fomenta "intolerancia social, racial y étnica con tensiones estallando incluso en países con instituciones democráticas y civiles establecidas".

El presidente ruso apuntó a lo que describió como el papel negativo de las compañías tecnológicas a cargo de redes sociales, diciendo que han abusado de su posición y han tratado de "controlar la sociedad, reemplazar instituciones democráticas legítimas y usurpar el derecho del individuo a decidir cómo vivir y cuáles opiniones expresa".

"Lo hemos visto en Estados Unidos", dijo Putin sin dar más explicaciones.

Putin dijo además que ha habido "una presión crecientemente agresiva sobre aquellos países que no aceptan el papel de satélites obedientes, el uso de barreras comerciales, sanciones ilegítimas, restricciones en las esferas financiera, tecnológica y de información".

Las relaciones entre Rusia y Occidente han caído a sus niveles más bajos tras la Guerra Fría, luego de la anexión rusa de Crimea en 2014, la interferencia rusa en las elecciones estadounidenses y recientemente el envenenamiento y posterior arresto del líder opositor ruso Alexei Navalny.