WASHINGTON— Xavier Becerra, postulado por el presidente Joe Biden para ser secretario de Salud, fue duramente criticado el miércoles por los republicanos por las medidas que adoptó el político hispano a favor de proteger el derecho de una mujer al aborto. El partido opositor trataba de tacharlo a él y a todo el gobierno actual como divorciado de la opinión pública.

La Comisión de Asuntos Financieros del Senado no pudo llegar a un acuerdo el miércoles sobre si debe ratificar a Becerra o no, pero lo más seguro es que ello no detenga el ascenso del hispano al cargo. Según las normas del Congreso, la votación debe pasar ahora al pleno del Senado, donde tiene los votos asegurados.

Becerra fue criticado por defender, cuando fue fiscal estatal de California, el derecho de las mujeres de decidir sobre terminar un embarazo. La pugna es también una prueba de la influencia de los grupos antiaborto, quienes tratan de bloquear la nominación del director del departamento de Salud justo en medio de una pandemia nacional.

"Esto demuestra que las normas de California sobre el aborto son tan progresistas que son usadas como argumento por los grupos antiaborto para oponerse a un nominado al gabinete", afirmó Mary Ziegler, profesora de Derecho de la Universidad Estatal de Florida y experta en la historia de los derechos reproductivos.

El tema del aborto sigue siendo sumamente polémico a nivel nacional. Miembros de 19 legislaturas estatales han presentado casi 50 propuestas para prohibir todos o casi todos los abortos este año, según el Instituto Guttmacher. En Carolina del Sur, el gobernador republicano Henry McMaster promulgó una ley que prohibía la mayoría de los abortos, pero que fue suspendida inmediatamente por un juez federal.

Los activistas antiabortos albergan esperanzas de que uno de esos litigios llegue a la Corte Suprema, que actualmente tiene una mayoría conservadora. Aspiran luego a la anulación del fallo Roe v. Wade, que legalizó el aborto en Estados Unidos. Sin embargo, la realidad política en torno al tema es complicada.

En las elecciones del año pasado, un 60% de los votantes opinó que el aborto debe ser legal en todos o la mayoría de los casos, según VoteCast, un sondeo efectuado por NORC y la Universidad de Chicago para The Associated Press. Aproximadamente ese mismo porcentaje de republicanos opinan que el aborto por lo general debe seguir siendo legal.

Becerra, de 63 años, siempre votó a favor del derecho al aborto en sus más de 20 años como representante demócrata de un distrito de Los Ángeles. Sin embargo, ese no era su tema predilecto, sino que impulsaba más otras causas, como inmigración, acceso a la atención médica y educación.