Virus Outbreak New Variant

Casos de la variante ómicron, identificada por primera vez en Sudáfrica, han sido detectados en varios países. (AP)

LONDRES — El primer ministro británico Boris Johnson anunció hoy, miércoles, restricciones más severas para frenar la propagación de la variante ómicron del coronavirus, exhortando a la gente a trabajar desde casa y ordenando el uso de pases de covid-19 para ingresar a clubes nocturnos y eventos grandes.

Johnson dijo que era hora de imponer medidas más estrictas para prevenir un alza en las hospitalizaciones y muertes, en un momento en que la nueva variante se disemina rápidamente por las comunidades.

“Se ha vuelto cada vez más claro que la ómicron está creciendo con mucho más rapidez que la variante delta previa y se está diseminando velozmente por todo el mundo”, dijo en una conferencia de prensa. “Y lo que es más preocupante, existe evidencia de que el tiempo de duplicación de ómicron pudiera ser de entre dos y tres días”.

Johnson dijo que hasta ahora se han confirmado 568 casos de ómicron en Gran Bretaña y que “casi seguramente el número real es mucho más elevado”.

El premier indicó que, aunque aún no existen datos detallados de qué tan peligrosa es ómicron, el aumento de las tasas de hospitalización en Sudáfrica, donde se descubrió inicialmente la variante, deja entrever que tiene el potencial de causar daño.

Los científicos de la Agencia de Seguridad Sanitaria de Gran Bretaña dicen prever que la ómicron se vuelva la variante predominante en el país en las próximas dos a cuatro semanas. La agencia señaló que hasta ahora la mayoría de los casos se encuentran en Londres y el sureste de Inglaterra.

Las nuevas restricciones le darán al gobierno más tiempo para vacunar a más personas. Las autoridades se han fijado el objetivo de ofrecerles dosis de refuerzo a todos los adultos para fines de enero.

Johnson dijo que, a partir del lunes, las personas deberán trabajar desde casa si les es posible. A partir del viernes, el requerimiento legal de portar mascarillas será extendido a la mayoría de los lugares públicos en Inglaterra, incluyendo las salas de cine.