Talibanes matan a 15 policías en el norte de Afganistán

KABUL — Milicianos talibanes asaltaron anoche un control de seguridad en la provincia norteña de Kunduz y mataron al menos a 15 policías, según un funcionario afgano.

Otros dos policías resultaron heridos en el ataque en el distrito de Ali Abad, indicó Ghulam Rabani Rabani, un miembro del consejo provincial.

El ataque desde varios frentes desencadenó un tiroteo de varias horas, dijo Rabani.

Las tropas afganas llevan semanas combatiendo con el Talibán en los distritos de Dashti Archi e Imam Sahib, en Kunduz, dijo Rabani. El portavoz talibán Zabihullah Mujahid reclamó la autoría del ataque contra el control de seguridad.

Los talibanes tienen una fuerte presencia en Kunduz y controlan varios distritos de la provincia.

El Talibán tomó brevemente en 2015 la capital provincial, también llamada Kunduz, y ha atacado la ciudad varias veces desde entonces. En la última ocasión, en agosto, los insurgentes intentaron volver a capturar la ciudad pero fueron rechazados.

Los talibanes controlan ahora casi la mitad de Afganistán y han mantenido sus ataques casi diarios contra las fuerzas de seguridad afganas, que causan muchas bajas. También decenas de civiles han muerto en los ataques.

Desde su campaña presidencial en 2016, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hablado sobre la necesidad de retirar a las tropas estadounidenses de la “guerra infinita” de Afganistán. Se ha quejado de que Estados Unidos ha hecho de policía en Afganistán y afirmado que ese no es el trabajo del Ejército estadounidense.

En el país quedan unos 14,000 militares estadounidenses dentro de una coalición que lidera Washington. Las tropas estadounidenses hacen labores de instrucción y asesoría a las fuerzas locales y realizan operaciones antiterroristas contra extremistas.

Trump ha ordenado una retirada de tropas en paralelo a unas conversaciones de paz que habrían reducido a unos 8,600 los efectivos estadounidenses en Afganistán.

El enviado estadounidense, Zalmay Khalilzad, dijo el mes pasado que tenía un acuerdo de paz preliminar con los talibanes, pero un repunte en la violencia talibán y la muerte de un soldado estadounidense llevaron a Trump a cancelar una reunión secreta en Camp David en la que se habría firmado el acuerdo, y dio por acabado el pacto preliminar.