WASHINGTON — El presidente Donald Trump dijo el jueves que Estados Unidos reimpondrá un arancel de 10% al aluminio canadiense, aumentando las tensiones con un país aliado apenas semanas después de la entrada en vigor de su acuerdo comercial con Canadá y México.

Trump había impuesto en 2018 aranceles a las importaciones de aluminio. Después los canceló el año pasado a los metales de Canadá y México para allanar el camino para el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que sustituyó al TLCAN. El T-MEC entró en vigor el 1 de julio y se esperaba que diera estabilidad al comercio entre los tres países.

Sin embargo, Trump declaró el jueves que impondría de nuevo los aranceles a Canadá. En declaraciones en una planta de Whirlpool en Ohio, el presidente dijo que Canadá había prometido que "su industria del aluminio no inundaría nuestro país con exportaciones ni aniquilaría nuestros empleos del sector del aluminio, que es exactamente lo que hicieron".

El abogado mercantil Daniel Ujczo, de Dickinson Wright PLLC, en Columbus, Ohio, pronosticó que Canadá adoptará represalias e impondrá aranceles a menos que los negociadores de Estados Unidos y Canadá puedan concertar una tregua antes de que comience un toma y daca de impuestos a las exportaciones.

Ujczo dijo que al parecer los aranceles tienen como fin granjearle apoyo a Trump de los electores en Ohio, un estado industrial. Sin embargo esa táctica, señaló, podría no funcionar durante una crisis económica causada por la pandemia de coronavirus.

"Los electores aquí en Ohio estaban dispuestos a darle al presidente mano libre sobre los aranceles cuando la economía estaba fuerte" y Trump utilizó las sanciones como palanca para conseguir el acuerdo comercial de América del Norte, afirmó Ujczo. Pero "el negociador en jefe ya obtuvo su victoria con Canadá y México. Esta gente lo verá como un simple instrumento político en una época de dificultades económicas".

Las importaciones de aluminio procedentes de Canadá aumentaron notablemente de febrero a marzo, pero se han normalizado desde entonces, y de hecho bajaron 2,6% de mayo a junio, según el grupo comercial Aluminum Association.

"Las aseveraciones de un 'incremento' en las importaciones primarias de aluminio procedentes de Canadá simplemente son inexactas", dijo Tom Dobbins, presidente de la asociación. "Hoy más que nunca, Estados Unidos debería enfocarse en lograr nuevamente la activación de la economía manufacturera en la región, no andar buscando batallas con los socios comerciales del T-MEC".