ANKARA — El canciller de Turquía exhortó a Rusia hoy a que detenga los ataques del gobierno sirio, un día después que incursiones aéreas a sectores en poder de los rebeldes y disparos de obuses a zonas bajo control del gobierno mataron al menos a 17 personas, entre ellas una familia entera.

El ministro Mevlut Cavusoglu insistió que era responsabilidad de Moscú detener la violencia, dado su firme apoyo al presidente sirio Bashar Assad a lo largo de la guerra civil.

El gobierno sirio realiza una ofensiva en la provincia noroccidental de Idlib, el último baluarte rebelde en el país, y las zonas de la provincia vecina de Alepo que están en poder rebelde. Los combates han desplazado a cientos de miles de personas, muchas de las cuales huyen hacia zonas cercanas a la frontera con Turquía.

Los choques en los últimos días han producido decenas de bajas en ambos bandos a pesar de un nuevo acuerdo para el cese de hostilidades negociado por Rusia y Turquía. Los dos países apoyan a bandos contrarios en Siria.

“Rusia es el garante del régimen (sirio)”, dijo Cavusoglu en un panel en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. “Rusia está obligada a detener esta agresión”.

“Nos concentramos en Idlib porque el régimen ha incrementado su agresión”, dijo. “Ya 400,000 personas desplazadas se acercan a nuestra frontera”.

En la provincia de Idlib, dominada por milicianos vinculados con Al Qaeda, residen tres millones de civiles. La ONU ha advertido sobre el peligro creciente de una catástrofe humanitaria junto a la frontera turca.