PERTH, Australia — Decenas de miles de viviendas y negocios se quedaron sin electricidad en un amplio trecho de la costa occidental Australiana, castigada hoy por segundo día consecutivo por una fuerte tormenta que arrancó árboles y causó daños en edificios.

No se reportaron víctimas en lo que el comisario asistente en funciones del Departamento de Incendios y Emergencias de Australia Occidental, Jon Broomhall, describió como la tormenta “de la década”.

El sistema, que afectó a una zona extraordinariamente grande, era el resultado de los restos del ciclón Mangga, registrado al final de la temporada, que se desplazaron hacia el sureste y colisionaron en el Océano Índico con un frente frío que avanzaba hacia el nordeste.

La tormenta resultante golpeó un tramo de 745 millas de la costa oeste, desde Carnarvon a Cabo Leeuwin, incluida la capital del estado, Perth, con vientos que superaban las 56 millas por hora durante la noche, según el director de la Oficina de Meteorología, Neil Bennett.

Los vientos alcanzaron las 82 millas por hora en Cabo Leeuwin, los más rápidos registrados en mayo desde 2005.

Los aguaceros golpearon 930 millas de costa en la región vinícola de Margaret River, en Exmouth, en el norte de la región. La lluvia y las olas de 26 pies causaron inundaciones y erosionaron playas, dijo Bennett.

“Fue un lado a otro de la costa, incluida la zona de Perth, pero especialmente la zona sureste de (el estado de Australia Occidental) se llevó la peor parte”, comentó Bennett.

Hasta 65,000 viviendas y negocios se habían quedado sin electricidad en el clímax de la tormenta, aunque más tarde se había restaurado el servicio a todos salvo 24,000 clientes, indicó el primer ministro del estado, Mark McGowan.