NOAA

Aunque la temporada de huracanes da inicio oficialmente el 1 de junio y se extiende hasta el 30 noviembre de cada año, el pico transcurre entre agosto y octubre.

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), la cuenca del Atlántico muestra una temporada pico en estos tres meses con un 78% de días de tormenta tropical, 87% de días de huracanes (categorías 1 y 2 en la escala de Saffir-Simpson) y un 96% de días de huracanes intensos (categorías 3, 4 5 de Saffir-Simpson).

Sin embargo, la actividad máxima ocurre desde inicios hasta mediados de septiembre.

Pero, ¿por qué ocurre esto? La división de investigación de huracanes de la NOAA indica que en esta época todos los elementos necesarios para la formación de sistemas tropicales se encuentran más favorables como: “aguas calientes en el océano (de por lo menos 80° Fahrenheit), una atmósfera tropical que puede fácilmente iniciar convección (por ejemplo, tormentas eléctricas o tronadas), una cizalladura vertical débil en la tropósfera, y una cantidad sustancial disponible de giro a grande escala (a través de la vaguada monsónica o las ondas tropicales del este)”.

“Mientras que uno intuitivamente espera que los ciclones tropicales alcancen una temporada pico justo al tiempo de radiación solar máxima anual (a finales de junio para el Hemisferio Norte tropical y a finales de diciembre para el Hemisferio Sur tropical), se toman varias semanas más para que los océanos alcancen sus temperaturas más calientes. La circulación atmosférica en el trópico también alcanza su más pronunciada temporada (y favorable para los ciclones tropicales) al mismo tiempo. Este tiempo de retraso del océano tropical y la circulación atmosférica es análogo al ciclo diurno de la temperatura del aire en la superficie - que es más caliente en horas por la tarde, sin embargo, la incidencia de la radiación solar alcanza su pico al medio día”, agregó la agencia meteorológica.

Temporada "tranquila"

Por su parte, el meteorólogo Ian Colón, del Servicio Nacional de Meteorología (SNM), destacó que aunque quedan poco más de dos meses de temporada, esta podría considerarse como una “bastante tranquila”.

Al momento, ocho sistemas han sido nombrados: Andrea, Barry, Chantal, Dorian, Erin, Fernand, Gabrielle y Humberto.

"Estamos en medio del pico y hay varios sistemas que el Centro Nacional de Huracanes está observando en el Atlántico. Debemos continuar observando estos fenómenos en el transcurso de los días, pues en este tiempo podrían encontrar condiciones más favorables para desarrollo”, agregó.

En agosto pasado, el Centro de Pronósticos del Tiempo de la NOAA cambió su pronóstico y advirtió que la temporada parecía más activa de lo normal al iniciar la fase pico de huracanes.

Anticiparon que se desarrollarían entre 10 y 17 meteoros con nombre, de los cuales entre cinco y nueve serían huracanes y de ellos entre dos y cuatro serían fuertes.