Caceria virtual

El artista Luis M. De Jesús Berríos en uno de los recorridos guiados por el Viejo San Juan. >Suministrada

En un intento por democratizar las exhibiciones de arte, la biblioteca de la facultad de Educación Eugenio María de Hostos, de la Universidad de Puerto Rico (UPR), recinto de Río Piedras, ha geolocalizado las obras contenidas en la exhibición Apuntes para un rostro, del pintor Luis M. de Jesús, a través de la isleta de San Juan.

“Para poder disfrutar de una obra de arte teníamos que ir a un museo limitado por los horarios. Todavía la experiencia directa con la obra de arte en el ambiente de un museo es única e insustituible. Sin embargo, la tecnología nos permite colocar imágenes de esos cuadros en cualquier lugar y hacerlos disponibles las 24 horas, los siete días de la semana. Esta tecnología tipo Pokémon, se conoce como realidad aumentada geolocalizada”, expuso De Jesús sobre la iniciativa para la que el usuario necesita un teléfono celular.

Las obras están geolocalizadas en lugares específicos cercanos al Castillo San Felipe del Morro, La Perla, La Lomita de los Vientos, La Plaza de San Juan Bautista, Las ruinas de la Tercera Línea de Defensa en Baja Mar y La Placita La Ocho frente al Peñón de San Jorge, en el Balneario El Escambrón. Esta curaduría digital ha estado a cargo del Dr. Joseph Carroll de la misma facultad.

Obra Caceria virtual

Frente al Capitolio se encuentra El Circo. >Suministrada

“Cada persona saca su celular y baja del Internet el programa Metaverse. Una vez bajado, lo abre y ahí va a capturar el código específico de este proyecto y aparece automáticamente el mapa de la exhibición. Al llegar al Morro, va abriendo la imagen hasta que la persona se encuentra con la obra misma. Esa naturaleza muerta se encuentra en un primer plano flotando simultáneamente sobre el paisaje que se está viendo ahí”, agregó el artista en entrevista con EL VOCERO.

Estos cuadros no se pueden ver a simple vista. Es necesario el celular y bajar la aplicación para apreciarlos. Se puede tomar un selfie, compartir la información en las redes sociales o acceder a la página de la exhibición en la internet para información adicional, así como interactuar con expertos que se encuentran en la biblioteca.

“Nos encontramos en uno de esos momentos en la historia del arte en que la tecnología obliga a redefinir la interacción y el disfrute de las artes. Además, este nuevo escenario digital hace justicia al artista y su producción intelectual de manera global. Después de todo, la separación que se establece entre las artes y la tecnología no es real, porque el pensamiento investigativo y la creatividad están siempre en el quehacer de ambas disciplinas”, dijo el también científico.

Dentro de esta democratización del arte, De Jesús aspira conocer dentro de lo posible, los múltiples significados que de su obra se originen. Este apunta que esta expectativa supone ser particularmente excitante por la amplitud intercultural que la internet facilita.

“Invito pues, a un conversatorio profundo sobre las obras aquí presentadas y así encontraremos, independientemente de las barreras artificiales que puede constituir el lenguaje, la cultura y el país, innumerables cosas buenas que también nos unen y nos hacen ser humanos”, dijo.