LOS ANGELES — Hay programas de cocina con celebridades, algunas de las cuales saben la diferencia de un fricasé y una frittata, también hay programas con chefs arrogantes y malos cocineros. Incluso hay una serie digital próxima a estrenarse en la que a unos chefs con los ojos vendados les lanzan un plato en la cara y compiten para identificarlo y hacerlo.

Y luego está "America's Test Kitchen" que llega a su 20a temporada guiando expertamente a los espectadores, con pasos muy bien revisados, para hacer salsas sabrosas, pescados perfectamente hechos a la plancha y cubiertas de pie crujientes, entre las más de 1.000 recetas que ha descifrado hasta la fecha. En el programa también revisan una variedad de ingredientes, de anchoas a chocolate para repostería y pasta, así como utensilios de comida.

No es necesario probar más de media docena de estilos de yogurt, incluyendo australiano y búlgaro, porque "America's Test Kitchen" lo ha hecho por nosotros. Ser práctico, aunque no esté de moda, tiene su beneficio. El programa presume de ser la serie de cocina de mayor duración en Estados Unidos. El récord mundial lo tiene "Today's Cooking" de Japón, que debutó en 1957.

El enfoque firme del programa explica su éxito, dijo Jack Bishop, jefe de contenido de America's Test Kitchen y presentador en pantalla de los segmentos de prueba de productos.

"Hay mucho contenido de comida en televisión y en plataformas de video, especialmente en el género de concursos o en el de viajes", dijo Bishop. En la serie de televisión pública TV, "el contenido es lo primero y lo más importante, así como la utilidad del programa, eso ayuda a la gente a cocinar".

Después de que "America's Test Kitchen" se transmite en las estaciones de PBS, aumenta el tráfico en su sitio el fin de semana cuando sus espectadores dicen "quiero probar esa receta", dijo.

Su audiencia semanal promedio es de 2,25 millones y se mantiene, incluso ha aumentado su porcentaje un punto o dos en los últimos dos años. Mientras tanto el programa ha ampliado su alcance, y atractivo en internet con un canal por suscripción en YouTube cuya audiencia incluye hombres jóvenes con curiosidad por cocinar que no necesariamente conocen la serie de televisión, dijo la empresa America's Test Kitchen.

La empresa también publica las revistas "Cook's Illustrated" y "Cook's Country", que no tienen comerciales, como la serie de TV pública.

La serie "es la personificación de la televisión pública. Se trata de aprender toda la vida, aprender al tiempo que te entretienes" y empoderar a los espectadores para desarrollar su pasión y habilidades, dijo Cynthia Fenneman, presidenta y directora general de American Public Television, que distribuye "America's Test Kitchen" para las estaciones de televisión pública a nivel nacional.

Las recetas son probadas decenas de veces por más de 50 cocineros profesionales que reciben ayuda de unos 40,000 cocineros caseros. La meta es crear una receta confiable que puede ser ejecutada por los espectadores, por lo que el costo promedio de probar una receta es de unos 10,000 dólares, de acuerdo con America's Test Kitchen.

Todo ocurre en la enorme cocina con pinta industrial en Boston que se ve en la serie. La grabación de los 26 episodios de la nueva temporada se completó antes de que la pandemia de coronavirus hiciera que numerosas producciones de televisión y cine se detuvieran.

Uno de los ingredientes clave del programa es la química entre las cocineras presentadoras, Bridget Lancaster y Julia Collin Davison, así como los cocineros que prueban la recetas y Bishop. El ánimo es de cooperación y amistad, no sólo resaltar aun experto.

"La investigación que hemos hecho sobre los programas indica que a la gente le gusta prender la televisión y pasar tiempo con nosotros", dijo Bishop. "Realmente nos caemos bien, hemos hecho programas juntos desde el primer día, conozco a Bridget desde 1998, a Julia desde 1999, y Adam (el experto en utensilios Adam Ried) creo que desde 1995".

Christopher Kimball, quien cofundó America's Test Kitchen en 1980, fue presentador hasta que tuvo una disputa por su contrato que hizo que se separara de la empresa en 2016.

Hay momentos en los que platican, pero no hay guiones ni teleprónter, dijo Bishop, lo que significa que los espectadores pueden ver a los chefs y a otros expertos compartiendo su conocimiento de una manera relajada.

Quizás el mayor cambio a lo largo de los años puede encontrarse en las mismas recetas. Cuando surgió "America's Test Kitchen" el énfasis estaba en las recetas familiares tradicionales, esos platillos que hace mamá o la abuela. Pero el interés ha cambiado por completo, dijo Bishop, y ahora la gente busca recrear los platillos que les gusta comer cuando salen.

"Quieren hacer comida tailandesa, comida mexicana, comida italiana, y lo quieren hacer bien. Así que la sección de recetas ha evolucionado en estos 20 años del programa y refleja el gusto de la audiencia", dijo.