SanSe 2020

Se informó que esperan alrededor de 500,000 a 600,000 personas.

La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz Soto, aseguró ayer que están preparados para “no tener ningún incidente” durante las Fiestas de la Calle San Sebastián, que iniciaron ayer en el Viejo San Juan y se extenderán hasta el domingo.

El plan de seguridad incluye 1,511 efectivos de la Policía Municipal y Estatal, ubicados desde el puente Dos Hermanos hasta la ciudad amurallada; 300 cámaras de vigilancia y cintas en las aceras que reflejan la luz en las calles que son rutas de desalojo, que son la Norzagaray, Fortaleza y San Francisco.

“Estamos preparados para no tener ningún incidente, pero el comportamiento humano es tal que uno no puede controlar eso. Sí lo que podemos hacer es que van a quedar grabados y estamos monitoreando en dos lugares”, comentó Cruz a EL VOCERO.

El gobierno mantuvo la cantidad de 524 policías que tenía asignados en apoyo a los oficiales municipales, quienes velan por la seguridad dentro de la ciudad amurallada.

“Tengo que agradecer a la gobernadora (Wanda Vázquez), que a pesar de nuestras diferencias sobre las fiestas, mantuvo el mismo número de efectivos estatales”, indicó.

Reiterarán rutas de desalojo

Ante los terremotos y réplicas acontecidas desde el pasado 28 de diciembre en el suroeste de la Isla, una de las indicaciones a los maestros de ceremonia de cada tarima —ubicadas en las plazas Colón, de Armas, Quinto Centenario, La Barandilla y en la comunidad La Perla— es que constantemente recuerden a los asistentes las rutas de desalojo hacia El Morro y la Plaza Colón. Estos son los dos lugares más seguros del Viejo San Juan, certificados por el Estado.

“Siempre puede venir un gracioso a gritar ‘¡terremoto!’. Usted manténgase atento al maestro de ceremonia. Si usted tiene la aplicación (de eventos sísmicos), esta le avisa cuando pasó el temblor o terremoto, no le dice cuándo está ocurriendo. Pero lo hemos practicado con los maestros de ceremonia”, agregó.

Inicialmente —por tratarse del 50 aniversario de las fiestas— se esperaba la asistencia de un millón de personas. Sin embargo, se redujo esa expectativa dado los constantes eventos sísmicos y el temor a un evento sísmico mayor.

“Esperamos alrededor de 500,000 a 600,000 (personas). Pero más importante que el número, vayan a comprarles algo a los artesanos dondequiera que estén”, instó la alcaldesa, previo a comentar durante la inauguración de la jornada que “la Calle San Sebastián está más llena de lo que esperaba”.

A las 6:00 p.m. cerraron el tránsito para entrar al Viejo San Juan, cuando se llenaron todos los estacionamientos del casco urbano, que tienen cabida para 4,500 autos. Esto es la norma durante estas festividades.

Al cuestionarle este diario sobre si el público puede sentirse seguro en el evento, Cruz respondió que “usted se puede sentir tan seguro como se sintió el año pasado, y como se va sentir el año que viene. Esto es una nueva realidad y todos queremos certeza; nadie nos puede dar esa certeza. Nos tenemos que acostumbrar y uno se organiza para poder seguir”.

Para atender a quienes sientan algún peligro hacia su seguridad o salud, hay miembros de la Asociación de Sicólogos de Puerto Rico brindando apoyo.

Al cierre de esta edición no se había reportado ningún incidente que requiriera la intervención policiaca.