Diez boricuas en la Bienal Whitney

La exhibición se extenderá hasta el 11 de junio. >Suministrada

Quizá con el título más dispar, amorfo y mucho menos descriptivo, se encuentra en exhibición en la Bienal del Whitney Museum, la exposición ‘Puerto Rico Bundle: 10 works by 10 Puerto Rican Artists at Whitney Biennial’ o ‘El embalaje de Puerto Rico: 10 obras de 10 artistas puertorriqueños en la Bienal Whitney’, en castellano, sin reparar con que ‘bundle’, se puede traducir como si lo que se viera se tratara de un fardo, un embalaje, una carga, una jaula, un paquete, un estuche e incluso hasta imágenes, en su sentido más desprendido.

En realidad puede ser todas, si por ejemplo, se retomara aquella observación de Picasso cuando decía que en el arte, no había ni pasado, ni futuro. Y que el arte que no estaba en el presente, no lo sería jamás. Añadiría en algún otro momento: “Yo no evoluciono, yo soy”. Pero como se vive en tiempo de deudas buitres y de artistas desfalcados (sin contar los países) es el mismo Whitney el que emplaza a los artistas a mirar su sociedad y a hacer autoanálisis dentro del espacio de esta Bienal, situada en el distrito del matadero de Greenwich Village, desde 1932.

Como la Bienal reconoce a los artistas caídos en quiebra, se ha hecho como una ‘Debtfair’ para estos, un proyecto del movimiento ‘Occupy Museums’, para que los artistas invitados puedan compartir sus experiencias. En este ‘bundle’ caen los mexicanos, los boricuas y los neoyorkinos. La caracterización, por ende, de la deuda colectiva de los diez trabajos boricuas expuestos es de $648,224.67, incluyendo gravámenes con varias instituciones bancarias.

Las obras son inigualables, retrotrayendo el talento de cada artista. A cada uno se le preguntó: “What are some things you think should be done to address the debt crisis and the history of colonialism in Puerto Rico?” Y cada cual contestó a su manera aunque sonaran al unísono.

El collage en acrílico de Tazmín Hernández destaca la poesía de Antonio Cabán Vale en busca de independencia patria; la gráfica digital de Sofía Maldonado va por reurbanizar; la ‘Línea del ahora eterno’ de Celestino Ortiz, se enfoca en dejar las cosas atrás. Mientras que la foto digital de ‘Sin salida’ de Norma Valle Rivero, evoca la crisis del derecho al trabajo; Gamaliel Rodríguez trae la excelencia más elevada en la creación del dibujo; el ‘Niño Santo en grafito’ no puede faltar de Adrián Román; ‘Otrosí’ es la obra maestra abstracta de Melquíades Rosario.

El comentario de la vía anti colonial no faltó de Nibia Pastrana; la conclusión de José Soto es ‘Aurora’; y Gabriela Torres finalizó con su arte conceptual: ‘PROMESA Act or: How I Learn to Stop Worrying and Enjoy Debt’ (2016), un verdadero puntillazo sobre la crisis.

La exhibición se extenderá hasta el 11 de junio.