Angela Meyer

Respalda la creación de una compañía municipal de teatro. >Archivo/EL VOCERO 

La decisión de ser miembro de la Asamblea Municipal del candidato a la alcaldía de San Juan, Miguel Romero, por el Partido Nuevo Progresista, llevó a Ángela Meyer a adelantar sus planes de retirarse del teatro.

“Por el tiempo que esté en la Asamblea Municipal no podría trabajar en el Teatro Tapia. Son muchas cosas en contra, pero me entusiasma revivir el arte y la cultura en San Juan”, comunicó la actriz a EL VOCERO.

Desde hace dos años contemplaba retirarse y con este cargo en el ayuntamiento no habría marcha atrás.

“Tengo 73 años, cuántos años útiles me pueden quedar en el teatro: unos cuatro o cinco. Por edad no hay forma, si estoy cuatro años en la Asamblea tendría 77 y el actor depende de la memoria. Hoy tengo la capacidad, la energía y la fuerza para darle cuatro años más a mi trabajo en el teatro. Pero cuánto más puedo hacer desde la alcaldía de San Juan y devolverle en agradecimiento a Puerto Rico, desde lo que conozco y puedo ayudar”, aseveró.

Meyer reconoce que “me duele mucho dejar el teatro”, pero las reuniones de los asambleístas son en las tardes y noches, cuando se ensaya y exhiben las obras.

“Decidí cambiar el teatro y el aplauso por la sonrisa de un niño que me pueda decir gracias”, añadió.

La histrión se mantendrá como consejera en epidemiología en el Municipio de Bayamón porque como asambleísta no devengaría salario. Además, de que contó con el aval del alcalde bayamonés, Ramón Luis Rivera, con quien labora hace dos décadas.

Se convenció a colaborar con Romero por su plataforma cultural.

Como asambleísta no puede proponer proyectos para sus colegas porque su función es aprobar y fiscalizar presupuestos, entre otras cosas.

“Casi nunca hay nadie que de verdad conozca el medio artístico. Puedo trabajar con la justicia de que las cosas que se den en las artes, tengan una razón de ser”, afirmó.