Eddie Miro

El comunicador enfrenta un diagnóstico de Miopatía de Bethlem. >Archivo/ Josian E. Bruno/EL VOCERO

La familia de Eddie Miró, aclaró que el animador de 86 años enfrenta un diagnóstico de Miopatía de Bethlem, una condición genética que es un tipo de distrofia muscular, que aunque progresiva, no limita el que se mantenga activo y realice diversas actividades de manera independiente.

Sus expresiones surgen tras la difusión de un video, que ha levantado especulaciones y preocupaciones.

“A sus 86 años de edad y con una condición progresiva, se mantiene activo, ya que es capaz de hacer múltiples actividades cotidianas de manera independiente. Hoy se sabe que la escoliosis, por la cual fue operado hace más de ocho años exitosamente por el Dr. Fernando Villamil, es secundaria a esta condición”, se explicó mediante un parte de prensa.

Sus hijas están al tanto de sus actividades, ya que aún trabaja, visita el puesto de gasolina, la farmacia, su restaurante favorito, la iglesia y frecuentemente a sus hijas Michelle y Dana, y antes de la pandemia viajaba también a Los Ángeles, a casa de Christie, lo cual espera retomar ese viaje tan pronto sea posible.

Cabe destacar que aparte de la Miopatía de Bethlem, Miró no tiene ninguna otra condición que requiera atención médica.

No necesita dinero

Se precisó que tanto Eddie como su familia, agradecen las oraciones, buenos deseos y los gestos de amor de todo el pueblo.

“Pueden estar seguros y confiados que nuestro padre, el gran Eddie Miró, está bien atendido por sus hijas y esposa”, reiteró Dana.

La familia también aclaró que el otrora conductor de El show de las 12 y Noche de gala, de Telemundo, no necesita ayuda económica y en ningún momento autorizaron a Guillermo Torres ni a ninguna otra persona a realizar campañas de recaudación a esos fines.

¿Qué es la Miopatía de Bethlem?

La Miopatía de Bethlem es una enfermedad rara que afecta a los músculos esqueléticos y al tejido conectivo. Se caracteriza por una debilidad muscular lentamente progresiva y rigidez articular (contracturas). Afecta con mayor frecuencia a los dedos, las muñecas, los codos y los tobillos. Los signos y síntomas pueden comenzar antes del nacimiento (con disminución de los movimientos fetales), poco después del nacimiento (con bajo tono muscular o tortícolis), en la primera infancia (con retraso en las habilidades motoras, debilidad muscular y contracturas) o en la edad adulta (con debilidad, tendón de Aquiles o contracturas en los dedos).

Debido a la progresión de la enfermedad, la mayoría de las personas con miopatía de Bethlem de más de 50 años necesitan ayudas para la movilidad (como un bastón, muletas o silla de ruedas) para desplazarse al aire libre.