Mujer pensativa

Te ha pasado que de repente te das cuenta que estás pensando sobre algo que te limita y se sigue repitiendo en tu mente.

Un ejemplo puede ser cuando te dices que no van a salir bien las cosas o cuando dudas que puedas lograr algo. Esto te hace sentir que no tienes control de la mente, pero en realidad es normal. Lo mejor es conocer algunas técnicas para reducir el surgimiento de esos pensamientos y motivar otros que te animen y con los que te sientas bien.

La mente es el resultado de los procesos en el cerebro que permiten pensar para entender lo que nos sucede y tener el control de decidir cómo actuar, según se desee. Los pensamientos pueden ser reales o imaginarios, potenciadores o limitantes. La neurociencia explica que cada vez que tienes un pensamiento, tu mente está haciendo conexiones en el cerebro. Lo que repites fortalece las conexiones, lo que sustituyes o dejas de hacer las debilita.

Puedes decidir a qué pensamientos le vas a dar importancia y cuáles vas a debilitar hasta que desaparezcan. En vez de meramente aceptar como cierto ese pensamiento incómodo que te limita, te corresponde transformarlo. Para eso puedes hablarle al pensamiento diciéndote a ti mismo “eso no es cierto”, “yo pienso diferente”, “ese pensamiento era mi vieja manera de pensar”. Para crear una nueva conexión desarrolla un pensamiento potenciador como “soy capaz”, “confío que todo va a estar bien”, “si es posible para otros es posible para mí”.

Visualiza una jarra de agua turbia que puedes echarle agua limpia y se irá aclarando. Así mismo puedes transformar tu mente con pensamientos potenciadores que elevando su funcionamiento a un nivel óptimo.