Jaime Rodríguez es un artesano de santos, natural de Jayuya y criado en Cidra. Desde principio de los 90 se incorporó a la Feria de artesanías de Bacardí y a desempeñarse por otras, como las de Cidra, Orocovis, en el Puesto Nacional de los Santeros y en Plaza Las Américas.

“La de Bacardí era la más espectacular porque se constituía en producto de manutención de decenas de artesanos, que en un solo día vendían toda su mercancía. La tradición fuerte siempre era buscar unos Reyes en cerámica o tallados tradicionales. Mi trabajo es muy particular porque se trata de una talla de santos de libre expresión”, mencionó Rodríguez a EL VOCERO.

No solo actuaba libremente sobre la talla, sino con otros conceptos que no eran Reyes pintados como los demás; no estaban a caballo, ni rígidos en una sola posición. Tenía el concepto poético que dominaba cada obra como su pieza de los Reyes Magos, elevándose sobre raíces de aceitillo o confeccionados en madera de ébano, una de las más hermosas, duras y resistentes.

Existe otra tradición entre los artesanos, como la de los hacedores del cuatro cialeño, quienes decían que para hacer cualquier trabajo de madera, hay que saber cuándo cortarla porque hay un tiempo en que se apolilla y se daña. Hay que velar la luna en cuarto menguante, tumbar el palo, puede ser de guaraguao, de caoba, de capá prieto, de cedro, de roble, de laurel, de jaguilla, de teca. Todas esas maderas son fenomenales y una puede tener más resonancia que otra.

“Yo tengo mis teorías sobre eso y he aprendido a cortar las maderas en los menguantes, como el guayacán, el aceitillo, el ébano, el moralón —con la que se hacían los socos de las casas antiguas—; la quina, ausubo de las vigas del Viejo San Juan, nazareno de Sudamérica o cocobolo de Brasil. Son maderas como si fueran mármol. Si te sales de la cuestión estática, creas otro concepto fuera de lo frígido”, agregó el artesano.

Rodríguez ganó en 2019 el primer premio de construcción de los Reyes Magos, estilo libre expresión, de Plaza Las Américas, por su pieza Los Santos y el Niño cabalgando van.

“En Los Reyes de la paz tengo a los personajes tratando de dejar lo material y elevándose. Está presente el huracán María con las calaveras que hago por las muertes que hubo; un coquí —con el que seguimos luchando como símbolo— de pie”, recordó.

Pasos para tallar un Rey Mago:

1- Hacer el diseño, reyes de pie.

2- Se proyecta el dibujo sobre la madera.

3- Se pasa por la sierra de banda para los cortes primarios o cuerpo del rey.

4- Darle forma a la talla, empezar por la corona, la cabeza y donde van los brazos; proyectando de arriba hacia abajo.

5- Luego de la silueta entrar en los detalles: cara, mantos, manos y el cuerpo como tal.

6- Empezar a pulir la pieza con lija 100, pasa a 220, 320, 400, 600, 800, 1,000 y 1,500.

7- Ponerle la cera para madera.

8- Pulir la pieza y luego se repite el mismo procedimiento.

Un rey de siete a ocho pulgadas tomaría dos días tallarlo y pulirlo, tallando en cedro. En guayacán o madera dura, el doble del tiempo.

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