La Comay
La muñeca, aquí junto a Rocky The Kid. >Suministrada

 

La Comisión de la Mujer del Colegio de Abogadas y Abogados de Puerto Rico y la presidenta de la institución, licenciada Daisy Calcaño, expresaron su repudio a las actuaciones de Antulio “Kobbo” Santarrosa, en el programa La Comay.

Se refirieron a la presentación de una foto de la hija de la candidata a la gobernación por el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), Alexandra Lúgaro, la cual ha sido considerada por muchas personas y organizaciones como un atentado contra la dignidad de la menor y un abusivo intento de sexualizar su imagen, cuando solo faltan unas semanas para las elecciones.

“Nos unimos a las múltiples e indignadas voces que han denunciado lo que constituye un escalón más en la cadena de acciones degradantes que esta persona que dice llamarse artista emprende, con el único propósito de burlarse de las personas que selecciona para hacerles daño. Así lo hizo anteriormente con la ex presidenta de nuestro Colegio, la licenciada Ana Irma Rivera Lassén. También había hecho expresiones sobre la menor que en esta ocasión es el blanco de su maldad. Su propósito es incrementar la audiencia de tan nefasto programa”, señaló la presidenta del Colegio a través de la Comisión de la Mujer.

Lamentó, además que las acciones sexistas, homofóbicas, racistas y —en esta ocasión violatorias de los derechos humanos de las niñas— por parte de Santarrosa, continúen con impunidad.

“Hace varios años cuando este programa que carece de valor cultural era transmitido por el Canal 4, organizaciones y personas defensoras de los derechos humanos, exigieron su cancelación y lo lograron. El titiritero entonces hizo sus maletas y se marchó al estado de Florida. Por un tiempo nos libramos del odio que promueve, del chisme y la mentira que ninguna aportación positiva le hacen al país. Por el contrario, envilecen a quién lo apoya”, enfatizó.

La licenciada respaldó el clamor cada vez mayor de no sintonizar el programa ni auspiciar los productos y servicios de sus anunciantes, al señalar que “los ataques a una niña, sexualizando su imagen y lacerando su dignidad como ser humano, con la intensión de dañar a su madre por ser candidata política, ha sido la gota que derramó el vaso”.